Salvatierra, Guanajuato.- Lo que comenzó como una pequeña tienda de artesanías terminó por convertirse en un proyecto gastronómico que hoy forma parte del día a día de muchos salvaterrenses. Barra Carmín, encabezado por Alejandro Soto y su familia, cumple 13 años de historia marcada por cambios, adaptación y, sobre todo, constancia.

Barra Carmín: 13 años de evolución gastronómica en Salvatierra con crepas y marquesitas Fotos: Diana Martínez
Barra Carmín: 13 años de evolución gastronómica en Salvatierra con crepas y marquesitas Fotos: Diana Martínez

En sus inicios, el negocio llevaba por nombre Chiquitín Decoración, un espacio dedicado a la venta de artículos artesanales. Sin embargo, la idea de abrir una cafetería siempre estuvo presente. Con el paso del tiempo, ese objetivo se materializó y el concepto evolucionó hacia una mezcla entre galería y cafetería, primero en la calle Federico Escobedo.

Posteriormente, el negocio cambió de ubicación a la Plaza Colonial sobre la calle Hidalgo, donde permaneció por un tiempo antes de trasladarse unos metros más adelante. Hoy, su propuesta continúa vigente bajo un formato más ágil “La Ventanita del Sabor”, en la calle Hidalgo, a un costado del templo del Oratorio, donde han encontrado una nueva manera de acercarse a sus clientes.

Barra Carmín: 13 años de evolución gastronómica en Salvatierra con crepas y marquesitas Fotos: Diana Martínez
Barra Carmín: 13 años de evolución gastronómica en Salvatierra con crepas y marquesitas Fotos: Diana Martínez

En este espacio se ofrecen crepas y marquesitas

En este espacio, que opera de martes a domingo en horario vespertino, se ofrecen crepas y marquesitas, estas últimas incorporadas recientemente al menú. De acuerdo con Alejandro Soto, han tenido una buena aceptación, especialmente por mantener la receta tradicional con un toque distintivo de la casa.

Entre las favoritas del público destacan las marquesitas de Nutella con plátano y fresa natural, aunque también han desarrollado opciones para personas que buscan reducir el consumo de azúcar. Tal es el caso de una mermelada de frutos rojos elaborada sin azúcar, utilizando arándano como base para aportar dulzor, la cual se prepara diariamente de manera casera.

Barra Carmín: 13 años de evolución gastronómica en Salvatierra con crepas y marquesitas Fotos: Diana Martínez
Barra Carmín: 13 años de evolución gastronómica en Salvatierra con crepas y marquesitas Fotos: Diana Martínez

Además de los postres, Barra Carmín ofrece una variedad de crepas y marquesitas saladas. Una de las más solicitadas es “La Caprichosa”, que combina pollo, tocino, jamón, salami y queso manchego gratinado, acompañada de aderezo de chipotle. Otra opción popular es la de pepperoni, que también ha ganado preferencia entre los clientes.

El negocio, que en algún momento contó con empleados, actualmente es atendido únicamente por la familia. La esposa de Alejandro y sus dos hijos participan activamente en la operación diaria, consolidando así un proyecto 100 por ciento familiar.

Barra Carmín: 13 años de evolución gastronómica en Salvatierra con crepas y marquesitas Fotos: Diana Martínez
Barra Carmín: 13 años de evolución gastronómica en Salvatierra con crepas y marquesitas Fotos: Diana Martínez

El nombre “Carmín” no es casualidad, sino un juego de palabras formado a partir de los nombres de sus hijos Carlos y Romina, reflejando el carácter personal del emprendimiento.

A la par de sus alimentos, también ofrecen bebidas como frappés, tés y smoothies, elaborados con insumos que, según explican, seleccionan bajo un criterio simple preparar cada producto como si fuera para consumo propio.