A través de un mensaje difundido en su cuenta de X, el mandatario rechazó de forma categórica las imputaciones formuladas por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, que lo vinculan con presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
“Rechazo absoluta y categóricamente estas imputaciones, ya que carecen de veracidad y fundamento alguno. Así se demostrará en su momento”, expresó. Además, consideró que los señalamientos no solo lo involucran a él, sino que forman parte de un ataque político contra la Cuarta Transformación.
Rocha Moya sostuvo que las acusaciones responden a una estrategia que busca vulnerar el orden constitucional mexicano y la soberanía nacional, principios que —dijo— están respaldados por la Constitución.
“A las y los sinaloenses les digo que, con dignidad, probaremos la falta de sustento de esta calumnia”, añadió.
SRE: EU solicita extradición sin pruebas suficientes

En paralelo, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el gobierno estadounidense presentó solicitudes de detención provisional con fines de extradición contra Rocha Moya y otras personas.
No obstante, la dependencia señaló que, tras una revisión jurídica en el marco del tratado bilateral, los documentos enviados por la Embajada de Estados Unidos no contienen elementos probatorios suficientes para acreditar responsabilidad.
La información fue turnada a la Fiscalía General de la República, que será la encargada de determinar si existen elementos legales para proceder conforme a la legislación mexicana.
Asimismo, la cancillería adelantó que emitirá un extrañamiento a la representación diplomática estadounidense, al recordar que este tipo de procesos debe manejarse bajo estricta confidencialidad.
Otros señalados también rechazan acusaciones

El senador de Morena, Enrique Inzunza, negó las imputaciones en su contra, calificándolas como “falsas y dolosas”, y aseguró que se trata de una ofensiva contra la soberanía nacional y el movimiento político al que pertenece.
Por su parte, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también rechazó los señalamientos y afirmó que ha actuado conforme a la ley durante su gestión.
Las imputaciones fueron dadas a conocer por autoridades estadounidenses, quienes acusan a Rocha Moya y a otros funcionarios de conspiración para la importación de narcóticos, así como de delitos relacionados con el uso de armas de alto poder.
De acuerdo con estos señalamientos, los implicados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. En caso de ser hallado culpable, el gobernador podría enfrentar una pena mínima de 40 años de prisión o incluso cadena perpetua.
