Irapuato, Guanajuato.- La preocupación por la posible infiltración del crimen organizado en las estructuras de gobierno volvió a colocarse en el centro del debate, luego de que el obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, consideró necesario que las investigaciones anunciadas por la Fiscalía contra funcionarios y aspirantes vinculados presuntamente con grupos delictivos sean efectivas y se traduzcan en acciones concretas.
El obispo fue cuestionado sobre las declaraciones del fiscal estatal respecto a las indagatorias abiertas contra funcionarios de distintos niveles de gobierno, así como sobre señalamientos que desde el sexenio pasado apuntaban a presuntos nexos entre algunos actores políticos y el crimen organizado.
“Creo que sería muy importante que fueran efectivas estas acciones”, señaló.

El obispo de la Diócesis advirtió que permitir que autoridades o candidatos mantengan algún tipo de relación con grupos delictivos representa un riesgo para toda la sociedad.
“Si dejamos que las autoridades o los candidatos estén vinculados de alguna forma, sometidos o en colaboración con el crimen organizado, ponen en riesgo toda la sociedad”, expresó.
Añadió que cuando las instituciones quedan bajo sospecha, también se debilita la confianza ciudadana.
“Todas las actividades se ven bajo esa sospecha del narco y de si se está haciendo por el bien de la comunidad o por el bien de unos cuantos”, afirmó.

“Es triste cuando vemos algunos lugares que están sometidos”
Enrique Díaz Díaz lamentó además que existan regiones donde las autoridades parecen actuar bajo presión o amenaza, lo que limita su capacidad de decisión.
“Es triste cuando vemos algunos lugares que están sometidos, ya sea por propia voluntad o por las agresiones o amenazas a sus familias, y que las autoridades no pueden actuar con toda libertad”.
Por ello, expresó su deseo de que cualquier persona con sospechas comprobadas de vínculos con el narcotráfico no pueda contender por cargos públicos y que las instituciones logren “limpiar de toda sospecha” a las autoridades.
En otro tema, al hacer un balance sobre el trabajo de las administraciones municipales durante el primer semestre del año, el obispo reconoció que ha percibido preocupación de los gobiernos locales frente a la inseguridad; sin embargo, señaló que esos esfuerzos no han logrado modificar la percepción ciudadana.
“Se nota preocupación por esta situación de inseguridad”, comentó.
No obstante, indicó que la población continúa sintiéndose vulnerable frente a la violencia y resaltó que la inseguridad ya no distingue horarios ni zonas.
“Antes decíamos que no andar de noche, pero ahora también en el día suceden los delitos”, expresó.
Asimismo, hizo un llamado para reforzar las estrategias de seguridad en Guanajuato, al considerar urgente devolver la tranquilidad a la ciudadanía y evitar que la población continúe sintiéndose “a merced” de la delincuencia organizada.
