Ciudad de México, México.- La victoria de la Selección Mexicana en el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 dejó varios momentos para el recuerdo, pero uno de los más emotivos fue protagonizado por Raúl Jiménez. El delantero mexicano anotó el segundo gol del triunfo del Tricolor sobre Sudáfrica y, tras celebrar frente a miles de aficionados en el Estadio Ciudad de México, levantó las manos al cielo en un homenaje que conmovió a todo el país.
La dedicatoria tenía un destinatario especial: su padre, Raúl Jiménez Vega, quien falleció apenas tres meses antes del inicio de la Copa del Mundo.

¿Qué le pasó al papá de Raúl Jiménez?
Raúl Jiménez Vega murió el 11 de marzo de 2026 a los 62 años de edad, luego de enfrentar diversos problemas de salud que se agravaron durante los últimos meses de su vida.
La noticia golpeó profundamente al delantero del Fulham y a su familia, ya que su padre fue una de las personas más importantes en su desarrollo personal y profesional.
Originario de Tepeji del Río, Hidalgo, Jiménez Vega siempre estuvo presente en la carrera de su hijo, acompañándolo desde sus primeros pasos en el futbol hasta convertirse en uno de los máximos referentes de la Selección Mexicana.
Tras su fallecimiento, familiares, amigos y habitantes de Tepeji del Río le dieron el último adiós en una ceremonia realizada en su tierra natal, donde era ampliamente conocido y apreciado.

El hombre que nunca dejó solo a Raúl
Aunque no ocupaba un cargo formal dentro de la carrera del futbolista, Raúl Jiménez Vega era considerado el principal consejero y apoyo emocional del delantero mexicano.
Su presencia fue especialmente importante durante uno de los momentos más difíciles que vivió el atacante en noviembre de 2020, cuando sufrió una fractura de cráneo tras un fuerte choque con el defensa brasileño David Luiz durante un partido de la Premier League.

Mientras médicos y especialistas advertían sobre la complejidad de la recuperación, su padre estuvo a su lado durante todo el proceso.
Aquella lesión puso en duda la continuidad de la carrera de Jiménez, pero gracias a una larga rehabilitación logró regresar a las canchas y recuperar el nivel que lo convirtió nuevamente en un referente del futbol mexicano.

Un sueño pendiente: el gol en un Mundial
A pesar de haber participado en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022, Raúl Jiménez nunca había logrado marcar en una Copa del Mundo.
Durante años, esa anotación se convirtió en una meta personal tanto para el delantero como para su padre.

En una entrevista concedida durante la Copa Oro 2025, Jiménez Vega expresó públicamente cuál era el deseo que aún tenía pendiente de cumplir junto a su hijo.
“Nos falta un gol en la Copa del Mundo, nada más nos falta eso”, comentó en aquella ocasión.
Ese sueño quedó grabado en la memoria del atacante.
El homenaje que conmovió a México
La oportunidad finalmente llegó durante el partido inaugural del Mundial 2026.
Tras el primer gol mexicano, Raúl Jiménez apareció en el área para marcar el segundo tanto del encuentro y asegurar el triunfo del equipo dirigido por Javier Aguirre.
La anotación tuvo un significado especial por varios motivos.
Además de representar su primer gol en una Copa del Mundo, el delantero alcanzó los 47 goles con la Selección Mexicana, superando la marca histórica de Jared Borgetti y colocándose en solitario como uno de los máximos anotadores en la historia del Tricolor.

Sin embargo, el aspecto deportivo pasó a segundo plano durante la celebración.
Visiblemente emocionado, Jiménez señaló hacia las tribunas donde se encontraba su familia, formó un corazón con las manos y posteriormente levantó ambos brazos hacia el cielo.
Las imágenes mostraron al delantero con lágrimas en los ojos mientras recordaba a su padre.
Fue la forma de cumplir una promesa que ambos compartieron durante años.
Una historia de resiliencia
La trayectoria de Raúl Jiménez ha estado marcada por la capacidad de superar obstáculos.
Después de la grave lesión sufrida en Inglaterra, muchos especialistas consideraban improbable que volviera a competir al máximo nivel.
Sin embargo, el delantero regresó al futbol profesional, recuperó su mejor versión en Europa y consiguió mantenerse como una pieza clave para la Selección Mexicana.
Ahora, con un gol mundialista finalmente en su cuenta personal, el atacante cerró uno de los capítulos más significativos de su carrera.
Más allá del resultado ante Sudáfrica, el momento quedará grabado como uno de los más emotivos del Mundial 2026: el día en que Raúl Jiménez cumplió el sueño que compartía con su padre y le rindió homenaje frente a todo el mundo.
