Ciudad de México, México.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que este domingo se firmará un acuerdo con Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente, un pacto que, según afirmó, permitirá la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.

A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario estadounidense sostuvo que el acuerdo ya está listo y que su entrada en vigor traerá consecuencias inmediatas para la navegación internacional.

“El acuerdo se firmará mañana, e inmediatamente después de su firma, el estrecho de Ormuz estará abierto para todos”, escribió Trump.

Pakistán media en las negociaciones

El anuncio se produjo después de que el Gobierno de Pakistán, país que ha fungido como mediador entre Washington y Teherán, informara que el pacto podría formalizarse de manera virtual durante las próximas horas.

Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán moderó las expectativas al señalar que la firma no necesariamente ocurrirá el domingo, aunque reconoció que las negociaciones avanzan y podrían concluir en los próximos días.

Las diferencias entre ambas versiones han generado incertidumbre sobre el estado real de las conversaciones y el calendario definitivo para concretar el acuerdo.

Trump asegura que Irán renunciará a su programa nuclear

Entre los principales puntos que destacó el mandatario estadounidense se encuentra el compromiso de Irán de abandonar cualquier aspiración relacionada con la obtención de armas nucleares.

Según Trump, la República Islámica aceptó no desarrollar, adquirir ni comprar armamento nuclear bajo ninguna circunstancia.

“Ya no quieren un arma nuclear, ni la tendrán, ni mediante compra, desarrollo ni ninguna otra forma de adquisición”, afirmó.

El presidente estadounidense también aseguró que el acuerdo permitirá a Estados Unidos acceder al uranio enriquecido iraní para proceder a su eliminación, como parte de un proceso de desmantelamiento del programa nuclear de Teherán.

Discrepancias sobre fondos congelados

Mientras Washington sostiene que el acuerdo no contempla transferencias económicas hacia Irán, autoridades iraníes han señalado que el pacto incluiría la liberación de recursos financieros que permanecen congelados en el extranjero debido a sanciones internacionales.

Teherán también considera que el entendimiento serviría para poner fin a las hostilidades abiertas en distintos frentes de la región, incluida la ofensiva militar israelí en territorio libanés.

Hasta ahora, ninguna de las partes ha difundido el texto oficial del acuerdo ni detalles completos sobre sus alcances.

La importancia del estrecho de Ormuz

Uno de los aspectos más relevantes del posible acuerdo es la reapertura total del estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.

Por esta vía marítima transita una parte significativa del petróleo y gas natural que abastece a los mercados internacionales, por lo que cualquier restricción o conflicto en la zona suele impactar directamente los precios de la energía a nivel global.

La Administración estadounidense asegura que el acuerdo garantizará la libre navegación en la región sin restricciones ni cobros adicionales por parte de Irán.

Trump advierte sobre una posible ofensiva

Aunque se mostró optimista respecto a la firma del pacto, Trump lanzó una advertencia a la República Islámica en caso de que las negociaciones fracasen.

El mandatario señaló que Estados Unidos cuenta con una “alternativa definitiva” si no se concreta el acuerdo, en una declaración que fue interpretada como una referencia a posibles acciones militares o nuevas medidas de presión contra Teherán.

“Esperamos colaborar con Irán y con todo Oriente Medio durante muchos años. Ojalá este proceso se desarrolle de forma rápida, sencilla y sin contratiempos”, expresó.

La posible firma del acuerdo podría representar uno de los movimientos diplomáticos más relevantes de los últimos años en Medio Oriente, con implicaciones directas para la seguridad regional, los mercados energéticos y las relaciones entre Estados Unidos e Irán.