El aviso de una madre preocupada luego de que su hijo de 19 años gastara 3 mil dólares en armas fue la pista que permitió al FBI descubrir y desarticular un presunto plan para atacar el evento de la UFC en la Casa Blanca el pasado fin de semana, al que asistió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

De acuerdo con documentos judiciales revelados el martes por el Departamento de Justicia, el complot contemplaba el uso de drones cargados con explosivos y francotiradores para provocar una masacre durante la función organizada en los jardines de la residencia presidencial con motivo del cumpleaños número 80 de Trump.

La investigación comenzó el 10 de junio, cuatro días antes del evento, cuando la madre de Tycen Proper, un joven de Ohio, alertó a la policía sobre las recientes compras de armas de su hijo y sus actividades en internet.

Según las autoridades, Proper había gastado alrededor de 3 mil dólares de su dinero de graduación en armas de fuego, municiones, cargadores adicionales y equipo táctico. La denuncia llevó a los agentes a revisar sus dispositivos electrónicos, donde encontraron conversaciones que destaparon una presunta conspiración para

TikTok y Signal: así organizaron el atentado a la Casa Blanca

Los documentos indican que los involucrados comenzaron a comunicarse en marzo a través de un grupo de TikTok llamado Vanguard of the Old, y posteriormente trasladaron sus conversaciones a Signal, una aplicación de mensajería cifrada.

En esos chats, integrados por cerca de 20 personas, los sospechosos intercambiaron mapas detallados de la Casa Blanca, fotografías aéreas, rutas de escape y posibles objetivos.

Las autoridades aseguran que el plan consistía en lanzar varios drones explosivos cerca de la Casa Blanca para generar caos y obligar a los asistentes a evacuar. La multitud sería dirigida hacia zonas donde presuntamente estarían apostados francotiradores con el objetivo de maximizar el número de víctimas.

Según el FBI, algunos integrantes del grupo consideraban que Estados Unidos debía ser “desmantelado” para ser reconstruido y compartían teorías conspirativas relacionadas con el caso del financiero Jeffrey Epstein y supuestas élites que controlan el gobierno.

Cinco detenidos tras evento de la UFC en la Casa Blanca

El Departamento de Justicia informó de la detención de cinco personas identificadas como:

  • Tycen Proper, de Ohio
  • Bryan Omar Roa y Michael Alan Thomas, de California
  • Daniel Kenely Eskridge, de Missouri
  • Abraham Hermosillo Álvarez, de Nebraska

Proper enfrenta cargos federales relacionados con conspiración y otros delitos, mientras que los otros cuatro sospechosos fueron acusados de conspiración para cometer asesinato.

Los investigadores atribuyen distintos roles a cada uno de los detenidos. Thomas, por ejemplo, se habría definido ante las autoridades como el “planificador y asesor” del grupo, mientras que Hermosillo Álvarez presuntamente compartió documentos con detalles operativos del ataque.

¿Qué tan avanzado estaba el plan para atacar la Casa Blanca?

Aunque los documentos describen una operación compleja, funcionarios estadounidenses señalaron que el complot aún no estaba listo para ejecutarse.

El vicepresidente JD Vance afirmó que los sospechosos ni siquiera habían llegado a Washington y que seguían intentando conseguir algunos de los equipos necesarios, incluidos los drones adaptados con explosivos.

“Ni siquiera estuvo cerca del punto de ejecución”, declaró Vance a Fox News.

Aun así, el director del FBI, Kash Patel, aseguró que la rápida intervención de la agencia, junto con otras corporaciones federales, permitió detener a los sospechosos antes de que pudieran avanzar.

El Servicio Secreto confirmó que la investigación continúa abierta y que aún se analiza el alcance real de la amenaza contra el evento al que asistieron miles de personas y que contó con un amplio operativo de seguridad.

El caso se suma a una serie de amenazas recientes contra Trump, quien durante la campaña presidencial de 2024 sobrevivió a dos intentos de asesinato y cuya seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de las agencias federales estadounidenses.

Con información de AP y EFE.