Tarandacuao, Guanajuato.– El talento, la creatividad y el compromiso social de los jóvenes guanajuatenses vuelven a destacar en escenarios de alto nivel. Los estudiantes Ailín y Fabrizio, alumnos de cuarto semestre de la carrera de Química Industrial del Cecyteg Unidad Académica Tarandacuao, participan en la fase nacional del concurso Infomatrix 2025, uno de los encuentros científicos y tecnológicos más importantes de Iberoamérica.

Los jóvenes lograron su clasificación tras obtener la medalla de oro en la etapa previa celebrada en Villagrán, Guanajuato, resultado que les permitió avanzar a la competencia nacional que se desarrolla del 17 al 21 de junio en las instalaciones del Tecnológico de Monterrey, campus San Luis Potosí.

Durante una entrevista, el director del plantel, Daniel Sánchez, destacó el esfuerzo, la dedicación y la visión de los estudiantes, quienes desde los primeros semestres de su formación comenzaron a desarrollar una propuesta enfocada en resolver problemáticas reales del entorno rural.

“Son jóvenes muy sensibles, muy observadores y con un perfil muy interesante. Provienen de familias muy integradas y han sabido transformar una necesidad que observaron en su entorno en una propuesta científica con impacto social”.

El proyecto con el que participan lleva por nombre “Filtranito”, una iniciativa que busca ofrecer alternativas para el tratamiento de aguas residuales utilizadas en actividades agrícolas.

“La propuesta consiste en un prototipo de planta tratadora capaz de generar beneficios ambientales y productivos. Por una parte, busca contribuir a la obtención de agua en mejores condiciones para su aprovechamiento, así como producir un fertilizante de liberación lenta que pueda ser utilizado en los cultivos”.

La idea surgió a partir de la observación de diversas prácticas agrícolas que se realizan en la región limítrofe entre Guanajuato y Michoacán, donde el uso y manejo de aguas residuales representa un desafío constante para productores y comunidades.

“Ellos observaron cómo las aguas residuales son utilizadas para el cultivo y, a partir de ahí, propusieron una alternativa de solución. La intención es generar agua más limpia y, al mismo tiempo, un fertilizante que permita obtener mejores cosechas y, en consecuencia, contribuir a una mejor alimentación para la población”.

El directivo detalló que el desarrollo de Filtranito ha sido acompañado por la asesora académica Perla Yunuén Hernández, así como por otros docentes que han colaborado en la consolidación técnica y científica de la propuesta.

Los estudiantes desarrollaron un proyecto para el tratamiento de aguas residuales utilizadas en la agricultura. Foto: Lourdes Juárez

La competencia contempla diversas etapas de evaluación y ofrece la posibilidad de acceder a encuentros internacionales en distintos países. En la edición actual participan más de 250 proyectos provenientes de diversas instituciones educativas del país, cuyos representantes superaron procesos de selección previos para llegar a esta instancia nacional.

Los estudiantes presentan su propuesta ante especialistas que evaluarán aspectos como innovación, impacto social, viabilidad, aplicación tecnológica y pertinencia de la investigación.

El director del plantel manifestó que existe una expectativa positiva respecto al desempeño de los jóvenes, quienes han dedicado meses de trabajo al perfeccionamiento de su proyecto.

“Confiamos plenamente en ellos. Han realizado un trabajo extraordinario junto con sus asesores y han demostrado una gran capacidad para desarrollar una propuesta con potencial de impacto. Esperamos que esta participación les permita avanzar a nuevas etapas internacionales”.

Aunque los jóvenes aún se encuentran en competencia, las autoridades educativas consideran que el simple hecho de haber alcanzado esta etapa constituye ya un importante reconocimiento al trabajo realizado por los estudiantes y sus asesores.

“Esperamos que puedan poner en alto el nombre de Tarandacuao, del Cecyteg y de Guanajuato. Más allá de cualquier premio, este tipo de experiencias fortalecen su formación profesional y les permiten demostrar la calidad humana y académica que poseen”, concluyó el director.