La captura de Ernesto Rafael “N”, “Sierra 1”, no marcó el cierre del operativo desplegado por autoridades estatales y federales.

Por el contrario, la información obtenida durante las primeras diligencias permitió ampliar las investigaciones y derivó, horas más tarde, en la detención de otro presunto integrante de la misma estructura criminal.

La Fiscalía General del Estado de Michoacán informó que, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, fue detenido en flagrancia Alfredo “N”, “Sierra 2”, junto con una mujer.

La acción se llevó a cabo sobre la Autopista Siglo XXI como parte del seguimiento inmediato a las investigaciones iniciadas tras el primer aseguramiento.

De acuerdo con las autoridades, el despliegue se realizó con rapidez para evitar posibles intentos de fuga, el ocultamiento de pruebas o la reorganización de personas presuntamente vinculadas con la célula delictiva que se encuentra bajo investigación.

Durante el operativo fueron asegurados un fusil calibre 5.56 milímetros tipo M4, un cargador con nueve cartuchos útiles, aproximadamente 27.26 gramos de una sustancia con características similares a la metanfetamina y un vehículo que presentaba alteraciones en sus medios de identificación.

Tanto los detenidos como los objetos asegurados quedaron a disposición del Ministerio Público, que determinará su situación jurídica.

Aunque las autoridades no han dado información sobre “Sierra 2″y su papel dentro de la célula delictiva, la cercanía entre ambas detenciones ha fortalecido la hipótesis de que la primera captura permitió ubicar a otros presuntos operadores relacionados con la misma investigación.

Horas antes, las fuerzas de seguridad habían informado sobre la detención de Ernesto Rafael “N”, señalado como presunto operador del denominado Cártel de Altozano, organización mencionada en diversas investigaciones por su posible participación en delitos como extorsión y hechos violentos registrados en el sur de Morelia.

Con estas dos capturas realizadas en un lapso de pocas horas, las corporaciones de seguridad buscan mantener la presión sobre la presunta estructura criminal y aprovechar la información obtenida durante los operativos.

Las autoridades señalaron que las investigaciones continúan abiertas y no descartaron que en los próximos días puedan realizarse nuevas acciones derivadas de la información obtenida durante ambos operativos.

¿Quiénes son Los Sierra, enemigo del CJNG en Michoacán?

Durante años, Ernesto Rafael “N”, “Sierra 1”, habría construido una red criminal que operaba a cientos de kilómetros de su refugio.

Mientras mantenía su base en la comunidad de Acahuato, en el municipio de Apatzingán, las órdenes que presuntamente emitía impactaban directamente la zona alta de Morelia y Villa Madero, donde la extorsión, la tala clandestina y el despojo de terrenos se convirtieron en parte de su esquema de operación.

De acuerdo con el secretario de Seguridad Pública de Michoacán, José Antonio Cruz Medina, el presunto líder delictivo utilizaba Acahuato como centro de mando y refugio. Desde ese punto coordinaba los movimientos de su organización y daba instrucciones a sus operadores para mantener el control sobre actividades relacionadas con la explotación forestal y la producción de resina.

“Él lideraba el grupo; su operación la realizaba desde Acahuato. Desde allá mandaba, ordenaba y tenía un lugar de resguardo”, explicó el funcionario.

Aunque permanecía en la región de Tierra Caliente, las investigaciones señalan que sus principales intereses estaban en comunidades de Morelia como Altozano, Jesús del Monte y El Durazno, donde el grupo delictivo presuntamente imponía cuotas a aserraderos, controlaba la actividad resinera y recurría al despojo de predios para ampliar su influencia.

Según la autoridad estatal, uno de los principales negocios ilícitos de “Sierra 1” era la extorsión a productores de resina y propietarios de aserraderos. A ello se sumaban actividades relacionadas con la tala ilegal de bosques y el control de zonas madereras, un fenómeno que durante los últimos años ha generado conflictos y pérdidas económicas en esa región del estado.

Las investigaciones también revelan que Ernesto Rafael “N” encabezaba una estructura con fuerte participación de integrantes de su propia familia y que mantenía alianzas con grupos identificados como Cárteles Unidos y Los Templarios.

Esa red criminal, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, disputaba el control territorial frente al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), principalmente en los municipios de Villa Madero e Indaparapeo.

La captura de “Sierra 1” no ocurrió por casualidad. Las autoridades le seguían la pista a partir de una orden de aprehensión por el homicidio de un empresario mezcalero, un crimen que presuntamente estaría relacionado con el cobro de extorsiones. El seguimiento de sus desplazamientos entre la zona rural de Morelia y su refugio en Acahuato permitió finalmente concretar el operativo que derivó en su detención.

Con su captura, las autoridades consideran haber desarticulado a uno de los principales operadores señalados por controlar las extorsiones en la región boscosa de Morelia.

Sin embargo, las investigaciones continúan para determinar el alcance de su estructura y la posible participación de otros integrantes que formaban parte de la organización.