La decisión fue dada a conocer este martes por Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, en declaraciones previas al inicio de la reunión trilateral celebrada de manera virtual entre los tres países socios del tratado.
La sesión, que comenzó a las 9:00 horas, reunió también al secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y al ministro canadiense Dominic LeBlanc, quienes analizaron el futuro del principal acuerdo comercial de América del Norte.
¿Qué implica la decisión sobre el T-MEC?

Aunque Estados Unidos rechazó extender de inmediato la vigencia del tratado hasta 2042, el mecanismo establecido en el propio acuerdo permite que, durante cualquiera de las revisiones anuales, los tres países puedan acordar una nueva prórroga de 16 años.
Marcelo Ebrard explicó previamente que el esquema de revisiones no significa la cancelación del tratado, sino que mantiene abierta la posibilidad de prolongar su vigencia en cualquier momento, siempre que exista consenso entre México, Estados Unidos y Canadá.
Con ello, el T-MEC permanecerá en operación mientras se realizan las evaluaciones periódicas previstas en el acuerdo.
Trump mantiene sus críticas al acuerdo comercial
El mecanismo de revisión y caducidad del T-MEC fue uno de los puntos más debatidos durante la negociación del tratado, ya que funciona de manera independiente a la cláusula que permite a cualquiera de los tres países retirarse del acuerdo mediante una notificación con seis meses de anticipación.
Paradójicamente, fue la primera administración de Donald Trump la que impulsó el T-MEC para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994.
Cuando entró en vigor en 2020, Trump calificó al T-MEC como “el acuerdo comercial más justo, equilibrado y beneficioso” para Estados Unidos.
No obstante, su postura cambió conforme aumentó el déficit comercial estadounidense con México, particularmente en el intercambio de bienes manufacturados, fenómeno que atribuye al traslado de cadenas de suministro desde China hacia territorio mexicano tras la imposición de aranceles a productos chinos.

Trump apuesta por los aranceles

En los últimos meses, el mandatario estadounidense ha reiterado que prefiere recurrir a políticas arancelarias antes que extender automáticamente el tratado comercial.
Como parte de esa estrategia, su administración ha mantenido gravámenes sobre sectores clave como el acero, el aluminio y los automóviles provenientes de México y Canadá, medidas que han generado tensiones dentro de la relación comercial entre los tres socios.
La reunión virtual de este martes representa el inicio formal del nuevo proceso de revisión del T-MEC, un mecanismo que marcará el rumbo del comercio regional durante los próximos años y que será determinante para el futuro de la integración económica en América del Norte.
