Salamanca, Guanajuato.- Luego de que el pasado 22 de junio parte de la barda de un domicilio ubicado en la calle Monterrey, esquina con calle Pípila, en la zona centro de Salamanca, se desprendiera, actualmente la tierra y las piedras continúan en el lugar, tanto sobre la calle como en parte de la banqueta, lo que dificulta el paso seguro de los transeúntes.
Desde que ocurrió el desprendimiento de parte del material de construcción, personal de Protección Civil acudió al sitio para acordonar la zona y evitar riesgos para peatones. Sin embargo, hasta la fecha, los escombros no han sido retirados.
“Creo que estaba en revisión, pero desconocemos más sobre a quién le toca limpiar los escombros. Aunque la zona sigue delimitada por la cinta amarilla, no estaría mal que se hicieran cargo nuestras autoridades, ya que existe el riesgo de que pudiera caerse la barda”, comentó una de las vecinas de la calle Monterrey.
De acuerdo con información de la Dirección de Protección Civil, existen ocho viviendas en la zona centro de la ciudad con riesgo de derrumbe, mismas que se encuentran bajo resguardo de la dependencia.
Este medio de comunicación entrevistó a algunos vecinos, quienes señalaron que existen casas con muchos años de antigüedad y algunos edificios que están bajo resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por lo que no pueden ser intervenidos sin los permisos correspondientes.
“Hemos visto que alrededor del centro y también en otras colonias hay casas antiguas, que datan de muchos años y que necesitan intervención para evitar que sigan dañándose o que caigan pedazos, mientras no le caiga en la cabeza a alguien”, expresó un habitante.
La zona donde ocurrió el desprendimiento de la barda es transitada por trabajadores de oficinas, adultos mayores y padres de familia, debido a que en los alrededores se encuentran un preescolar y una primaria.
Por ello, vecinos señalaron que es necesaria la intervención de las autoridades para determinar las condiciones del inmueble y establecer las acciones correspondientes para salvaguardar la seguridad de habitantes y transeúntes.
