A través de su red social Truth Social, el mandatario celebró la decisión de la armadora japonesa y sostuvo que responde al impacto de los aranceles impulsados por su administración.
“Toyota se traslada de México a Estados Unidos (¡a Texas!). Es algo de gran importancia. ¡Los aranceles están surtiendo efecto!”, escribió Trump en su publicación.
Toyota invertirá 3 mil 600 millones de dólares en Texas

El anuncio de Trump se produjo después de que Toyota confirmara una inversión de 3 mil 600 millones de dólares para ampliar su complejo de manufactura ubicado en San Antonio, Texas.
Como parte del proyecto, la compañía iniciará el traslado gradual de una parte de la producción de la pickup Tacoma, actualmente ensamblada en Baja California, hacia la nueva línea de producción estadounidense.
La automotriz precisó que el cambio se realizará de forma escalonada durante aproximadamente cuatro años, como parte de una estrategia para fortalecer su capacidad de fabricación en América del Norte y responder a la demanda del mercado.
La producción en México continuará

Toyota aclaró que el movimiento no representa un abandono de sus operaciones en México. La empresa señaló que continuará manteniendo presencia industrial en los tres países de Norteamérica y reafirmó su compromiso con las plantas que opera en Estados Unidos, Canadá y territorio mexicano.
Asimismo, reiteró la importancia de renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que el acuerdo comercial sigue siendo un elemento clave para mantener la competitividad de la industria automotriz en la región.
El presidente y director ejecutivo de Toyota Norteamérica, Ted Ogawa, explicó que la inversión permitirá incrementar la capacidad de manufactura de la empresa, fortalecer la cadena de suministro y atender con mayor eficiencia la demanda de los consumidores.
Además, destacó que la expansión impulsará la creación de nuevas oportunidades económicas y laborales en Texas, donde se prevé la generación de alrededor de dos mil empleos adicionales.
De acuerdo con los planes de la compañía, la nueva línea de producción comenzará a operar hacia 2030. Para entonces, la planta de San Antonio habrá incrementado significativamente su capacidad, prácticamente duplicando su tamaño actual.
