Mientras los equipos de rescate continúan recuperando cuerpos y restos humanos en las zonas afectadas, una herramienta digital llamada FaceTagr analiza fotografías y videos para encontrar posibles coincidencias entre personas desaparecidas y víctimas que todavía no han podido ser identificadas.
La tecnología utiliza sistemas de visión computacional y aprendizaje profundo para comparar los rostros registrados por las familias con imágenes de los cuerpos recuperados. El objetivo no es emitir una identificación definitiva, sino proporcionar a las autoridades y a los familiares posibles coincidencias que posteriormente deben ser verificadas mediante procedimientos forenses.
El uso de esta herramienta ocurre en medio de una enorme crisis de identificación. Hasta el 9 de septiembre, las autoridades de Nepal habían recuperado 1,367 cuerpos y restos humanos, pero solamente 102 habían sido identificados y entregados a sus familias. Además, había 5,132 personas reportadas como desaparecidas, entre ellas alrededor de 589 extranjeros.
FaceTagr busca coincidencias entre desaparecidos y víctimas
FaceTagr fue desplegado en Nepal por Nowtrkit, una empresa tecnológica cuyo fundador, Samir Panthi, explicó que el sistema fue adaptado para ayudar a las familias que todavía buscan a sus seres queridos.
Hasta ahora, alrededor de 500 personas desaparecidas han sido registradas en la plataforma. El sistema ha encontrado posibles coincidencias para aproximadamente 90 cuerpos, de acuerdo con Panthi.
El procedimiento comienza con los familiares.
Quienes buscan a una persona desaparecida pueden proporcionar fotografías y datos básicos como su nombre, edad, sexo, último lugar donde fue vista y características físicas que puedan ayudar a distinguirla.
Por otra parte, los trabajadores que participan en la recuperación de víctimas incorporan fotografías y datos de los cuerpos o restos encontrados.
El algoritmo procesa ambas bases de información y genera posibles coincidencias. En lugar de entregar una única respuesta, FaceTagr puede reducir un universo de miles de registros a entre cinco y diez candidatos potenciales, que posteriormente son revisados por familiares y autoridades.
De esta manera, la herramienta busca reducir el tiempo que las familias deben invertir en revisar fotografías o desplazarse entre distintos puntos de recuperación.
La inteligencia artificial tiene límites
Aunque el reconocimiento facial representa una herramienta adicional para enfrentar el enorme número de víctimas sin identificar, las propias autoridades advierten que no puede utilizarse como prueba definitiva.
El portavoz de la Policía de Nepal, Abi Narayan Kafle, señaló que existen numerosos restos parciales que la inteligencia artificial no puede identificar de manera adecuada.
El problema aumenta cuando los cuerpos han permanecido varios días expuestos a las condiciones ambientales o presentan lesiones graves.
La inflamación, las heridas, la descomposición, los cambios en los tejidos y el hecho de que los ojos permanezcan cerrados pueden modificar considerablemente el rostro de una persona.
Panthi explicó que el sistema puede alcanzar una precisión de hasta 99 por ciento al comparar personas vivas, pero reconoció que el cotejo resulta mucho menos fiable después de la muerte.
Por ello, una coincidencia generada por FaceTagr debe entenderse como una pista para continuar la investigación, no como una identificación oficial.
ADN, la prueba principal para confirmar identidades
Ante las limitaciones del reconocimiento facial, la Policía de Nepal mantiene el análisis genético como el método principal para confirmar quiénes son las víctimas.
Esto resulta especialmente importante cuando solamente se recuperan fragmentos de un cuerpo o cuando las condiciones de los restos impiden reconocer visualmente a una persona.
Las autoridades han reunido miles de muestras genéticas correspondientes tanto a los restos recuperados como a familiares que buscan a personas desaparecidas.
El procedimiento permite comparar el ADN de los restos con el material genético proporcionado por familiares, incluso cuando estos se encuentran fuera de Nepal.
Las autoridades también han asignado códigos individuales a los cuerpos y restos que fueron enterrados temporalmente debido a la falta de espacio en las morgues. La intención es conservar la posibilidad de identificarlos posteriormente mediante análisis genéticos.
La magnitud del proceso es considerable: al 9 de septiembre, 1,367 cuerpos habían sido recuperados, pero únicamente 102 habían sido identificados y entregados a sus familias.
