En un comunicado, los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora informaron que el pontífice se sometió a análisis de sangre y una radiografía de tórax durante la mañana. Los resultados confirmaron una evolución favorable de su condición general.
“Esta mañana, el Santo Padre se ha sometido a análisis de sangre y a una radiografía de tórax, que han confirmado la mejoría constante de su estado general”, señalaron los especialistas responsables de su atención.
¿En qué consistió la operación del papa León XIV?

La intervención se realizó la tarde del 13 de octubre. Durante la cirugía, los médicos extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía videoasistida, con el objetivo de retirar el tejido afectado por el adenocarcinoma.
Este procedimiento permitió tratar la lesión pulmonar mediante una intervención quirúrgica dirigida a extraer el tejido canceroso. Desde entonces, el pontífice permanece bajo observación médica mientras avanza su recuperación.
El Vaticano ha comunicado progresos en su estado de salud, aunque el seguimiento clínico continúa siendo fundamental para determinar su evolución y las condiciones en las que podrá retomar plenamente sus actividades.
El Papa vuelve a celebrar misa en el hospital

Como parte de su recuperación, León XIV ofició una misa junto con el personal del hospital, según confirmó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
La celebración representa un avance respecto de los días anteriores, cuando el pontífice participaba en la misa como concelebrante. Su capacidad para presidir el acto religioso coincide con el reporte médico sobre la mejoría de su estado general.
Además, fuentes del Vaticano adelantaron que el Papa tiene previsto encabezar el rezo del Ángelus el próximo domingo. Sin embargo, todavía no se ha precisado si lo hará desde el hospital, de manera remota o desde otro lugar.
León XIV había anunciado públicamente su cirugía

La intervención fue anunciada por el propio pontífice durante el rezo del Ángelus de la semana anterior, cuando se dirigió a los fieles desde una ventana del Palacio Apostólico.
En aquella ocasión, informó que debía someterse a una operación para extirpar un nódulo pulmonar. Desde entonces, la atención se ha centrado en su evolución clínica y en las posibilidades de que retome gradualmente sus compromisos religiosos.
Por ahora, los reportes oficiales destacan una evolución favorable y una mayor autonomía del Papa. La celebración prevista para el domingo podría ofrecer nuevas señales sobre su recuperación, aunque los detalles de su participación aún están pendientes de confirmación.
