Salamanca, Gto.- El derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo continúa en espera en Guanajuato, pese a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya determinó que la penalización del aborto vulnera derechos fundamentales y es inconstitucional, señaló la vocera del colectivo Regla Rota de Salamanca.
La activista cuestionó que, ante una determinación de la máxima instancia judicial del país, el Congreso de Guanajuato no haya concretado la armonización de la legislación estatal para garantizar el derecho a decidir. “Nuestro cuerpo no es un debate y nuestro derecho a decidir tampoco”, afirmó.
Señaló que la discusión dejó de ser únicamente ideológica, pues existe ya un criterio de la Suprema Corte que obliga a replantear la legislación que criminaliza a las mujeres que deciden interrumpir un embarazo. “Ya no es si las mujeres merecemos decidir; sí, realmente lo merecemos. ¿Cuánto tiempo van a tardar estas instituciones en garantizar un derecho que ya ha sido reconocido?”, cuestionó.
La representante de Regla Rota aclaró que defender el derecho a decidir no significa obligar a ninguna mujer a abortar, sino evitar que aquellas que no desean continuar un embarazo sean obligadas a hacerlo. “A ninguna mujer se le obliga a abortar. Se trata exactamente de lo contrario: que ninguna mujer sea obligada a continuar un embarazo que no desea”, sostuvo.
La vocera también reconoció que en Salamanca las integrantes de colectivos feministas enfrentan un escenario distinto al de otras ciudades, debido al temor de ser criminalizadas, señaladas o incluso agredidas por participar en movilizaciones a favor del derecho a decidir. “Las compañeras que son tan valientes para salir a luchar se les festeja, se les honra, porque no cualquiera”, expresó.

Dijo que, aunque en Salamanca existe poca convocatoria para este tipo de actividades, buscarán mantener la lucha mediante colaboraciones con colectivos de Irapuato, donde se preparan diversas acciones. Adelantó que Regla Rota podría participar en movilizaciones junto con organizaciones de Irapuato.
La activista insistió en que las creencias personales deben ser respetadas, pero no pueden convertirse en leyes que determinen sobre el cuerpo y el proyecto de vida de todas las mujeres. “Las creencias personales merecen respeto, pero no pueden convertirse en leyes que decidan sobre nuestro cuerpo, sobre la salud y el proyecto de vida de todas las mujeres”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que la criminalización no ha impedido que las mujeres aborten y llamó a quienes tengan dudas a acercarse a colectivos feministas para recibir acompañamiento sin ser cuestionadas ni juzgadas.
