La aduana de Piedras Negras, Coahuila, enfrenta actualmente una contracción crítica en sus operaciones de exportación hacia los Estados Unidos. De un promedio máximo de 1,200 camiones con carga que cruzaban diariamente por el Puente Internacional II, el flujo neto se ha desplomado a tan solo 300 unidades por día.

Esta reducción del 75 por ciento en la capacidad productiva se debe a una falla estructural en la logística fronteriza.

“Realmente ha afectado mucho en la exportación, de los 2,000 cruces totales que se registran al día, aproximadamente 1,500 corresponden a vehículos vacíos”, detalló María de los Ángeles Hernández Rodríguez, presidenta de la Asociación de Agentes Aduanales de Piedras Negras.

Esta saturación desplaza el espacio para los traslados de mercancías, dejando a las exportaciones con una participación mínima y generando un escenario de baja competitividad para la región.

Empresas desvían traslados a otras aduanas

Ante la falta de fluidez en las inspecciones y el hecho de que la aduana de Eagle Pass opera con solo dos carriles para carga pesada, los transportistas han comenzado a abandonar esta frontera.

Desde hace más de un mes, Manuel González, exdelegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), confirmó que diversas empresas de la zona Norte y Sureste de Coahuila, así como de estados vecinos, están desviando sus mercancías hacia los cruces de Del Río, Texas, y el puerto de Colombia, Nuevo León.

Este cambio de ruta no es gratuito: los transportistas reportan un incremento en el consumo de diésel y los costos de traslado se han disparado hasta en un 100 por ciento, impactando severamente la rentabilidad de las empresas.

La crisis logística ya ha cruzado la puerta de las plantas de producción. Alejandro Ruiz Rueda, presidente de INDEX Coahuila Norte, señaló que las maquiladoras de la región ya resienten los retrasos tanto en la entrega de producto terminado como en la recepción de materia prima proveniente de Estados Unidos.

La falta de suministros esenciales, derivada de la escasez de camiones que logran cruzar hacia el sur, ha obligado a diversas empresas a implementar paros técnicos.

Ante este panorama, el sector industrial urge a las autoridades a implementar soluciones de corto plazo, como la instalación de casetas móviles para duplicar la capacidad de inspección, y la contratación de mayor personal del lado americano, antes de que el daño a la competitividad del corredor automotriz y manufacturero sea irreversible.