DE SU RONCO PECHO…

“Ha habido muchos ataques últimamente que pareciera que hay otro tipo de interés ante la administración, pareciera que lo que quieren hacer es desestabilizar a la administración y estar pegando de manera continua; porque digo que sincronizado y orquestado (…) Porque parece que se organizan en tiempos, en movimientos, los personajes y sobre todo ha sido bien curioso que han aparecido muchas páginas, muchos bots que se han sumado para la difusión, es importante destacar; si es orquestado para poder estar desprestigiando a la administración”.

Alejandra Gutiérrez Campos

La alcaldesa de León denuncia “compló” contra su administración y tres días después, acepta la renuncia de su delfín para sucederla.

En los primeros minutos del sábado, la alcaldesa de León Alejandra Gutiérrez Campos tomó la que debió ser la decisión más dolorosa de este su segundo trienio: “aceptar la renuncia” de Allan León Aguirre, secretario de Atención y Vinculación a los Leoneses.

“Para facilitar la revisión objetiva e imparcial de procesos de contratación” fue el argumento escueto esgrimido por la presidenta municipal en su página de Facebook.

“La Contraloría Municipal ya inició investigaciones y estaremos atentos al desahogo de las mismas”.

No hubo más explicaciones sobre qué tipos de procesos de contratación son los que se van a revisar y qué tiene que ver eso con el papel que juega León Aguirre en todo este asunto.

No se trata de cualquier funcionario. Es ni más ni menos que su delfín para sucederla y a quien claramente promueve como su potencial precandidato a la alcaldía en las próximas elecciones. El mismo que a la par del coordinador de la bancada panista en el Congreso local Jorge Espadas y del diputado federal Alan Márquez ocupan espacios en espectaculares con su imagen en portadas de revistas que aprovecha los vacíos y las lagunas en la ley electoral para posicionarse como potenciales aspirantes a la alcaldía. Eso no lo dicen ellos pero lo sabemos todos.

Desde el pasado 6 de abril, en la discusión pública y en el Ayuntamiento leonés que encabeza Gutiérrez Campos está la polémica por la publicación en el periódico am de los 12 contratos que por más de 7 millones de pesos ha obtenido la empresa Office and Publicity MDF entre octubre de 2024 y diciembre de 2025.

Dicha empresa, de acuerdo a una investigación fue constituida pese a que una de sus fundadoras, una ama de casa que vive en la colonia Las Hilamas, desconocía su papel y que según la misma publicación dio domicilios en esta ciudad y en la de México en la que no se pudo localizar la presencia física del negocio.

Pese a que la alcaldesa anunció que la Contraloría Municipal inició una investigación y que declaró que los procesos se dieron conforme a la ley pues incluso el proveedor ha entregado los artículos que se comprometió, el escándalo no ha cesado ni los cuestionamientos han aminorado.

Ya no digamos de los regidores de Morena, Movimiento Ciudadano y la exVerde, sino de personajes afines a ella como la síndica María Esther Santos (a la sazón presidente del comité de Adquisiciones) o del propio José Arturo Sánchez Castellanos, exsíndico y aliado crítico.

Este último sigue siendo un personaje que mantiene simpatía con la causa alejandrista. Tanto, que hace unos días confesó que en una reunión con Jorge Álvarez Máynez, liderazgo formal de Movimiento Ciudadano le dijo al excandidato presidencial que un “proyecto ganador” en León para 2027 requiere a Alejandra Gutiérrez en la alineación.

Pero al mismo tiempo, muy a su estilo demostró que no es un seguidor incondicional y que habla de lo que no le gusta. Cuestionó el empecinamiento de Gutiérrez Campos de mantener su apuesta por Allan León para 2027.

En el caso de Esther Santos, institucional con la alcaldesa en varios temas pero claridosa en sus desacuerdos aunque sin el perfil incendiario de Sánchez Castellanos, esta semana endureció su posición en el tema de los contratos.

Santos pidió a la Tesorería Municipal reforzar sus procesos de revisión para verificar el perfil de las empresas con elementos que vayan más allá de lo que pide el reglamento, con un tema que no sea solo ético sino moral.

“Yo me voy a ir de aquí con la cabeza en alto, sin ningún problema, cueste lo que cueste o si me tengo que ir antes, me voy pero no me voy a prestar a nada”, dijo en una de las reuniones del comité.

Esta postura resultó determinante para la reacción de Gutiérrez Campos. La síndica sí es capaz de exhibir alguna eventual irregularidad que no sea reconocida por la alcaldesa.

Alejandra Gutiérrez abrió demasiados frentes y se empecinó en empujar a un delfín muy vulnerable que ahora tiene que sacrificar.

DESDE LA TERCERA CUERDA

¿Qué tienen que ver todas estas posturas con Allan León Aguirre y su renuncia al cargo anunciado por la alcaldesa? Nadie ha dicho nada.

Pero llama la atención que justo ahora, Alejandra Gutiérrez decida aceptar la renuncia. El apoyo de la alcaldesa hacia León Aguirre no era compartido por algunos afines a ella. Hay quienes nunca entendieron su insistencia en respaldarlo y darle el papel que llegó a tener en su administración y como proyecto de continuidad, uno de ellos es el otro síndico Román Cifuentes.

Sobre el tema de la empresa, los regidores de oposición unidos en bloque han solicitado que el tema vaya más allá de una investigación en la Contraloría Municipal y que escale hasta una denuncia penal.

Gutiérrez Campos tiene que tomar las decisiones pertinentes para aclarar este tema; ya tomó la primera que supone la demolición de la opción A que tenía como prospecto de continuidad.

La pregunta es cuántos personajes leales quedan a Alejandra Gutiérrez en su administración. Está visto que su prioridad ahora es limpiar la casa y eso no necesariamente implica cancelar su proyecto político para 2027, sea en el PAN o fuera del blanquiazul.

Queda claro que el PAN cada vez es una opción menos viable. En el entorno cercano a Gutiérrez Campos se mantiene la hipótesis de que hay fuego amigo y que hay quienes quieren verla noqueada políticamente y fuera de Acción Nacional.

Pero hay quienes no han roto con ella pero pintaron su raya frente a la apuesta por Allan León como Luis Ernesto Ayala, el presidente del Implan León que coquetea con la idea de volverse a destapar como precandidato a alcalde. ¿Sabía o presentía algo Ayala que prefirió pintar su raya en esa apuesta?

Además de limpiar la casa y aclarar este escándalo, es evidente que Gutiérrez Campos estará pensando su siguiente paso para desafiar al “establishment” panista, a la nomenclatura pues. Conociéndola, no se quedará quieta pero su circunstancia es distinta.

Mientras no se vaya, es PAN vs PAN, la crisis del partido gobernante está entre nosotros.

El problema para Gutiérrez Campos es que su margen de maniobra se estrecha y son muchos frentes los que ha abierto al interior de su partido en donde no pocos disfrutan sus tropezones políticos.

VICENTE GUERRERO: ¿HABRÁ OTRO ALCALDE O ALCALDESA EN LEÓN EMANADO DE LAS FILAS DEL EMPRESARIADO?

Hace 16 años, unos 7 meses después de dejar la alcaldía, fallecía Vicente Guerrero Reynoso quien fue alcalde de León en el trienio 2006-2009 , víctima de esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad crónico-degenerativa que fue deteriorando su salud de manera evidente durante la segunda mitad de su mandato en León.

Guerrero Reynoso fue el último edil panista importado de las filas empresariales, una constante desde 1989 cuando ganó Carlos Medina Plascencia.

Medina, Eliseo Martínez, Luis Quirós, Jorge Carlos Obregón, el propio Luis Ernesto Ayala y Ricardo Alaniz transitaron por la misma ruta.

A diferencia de los últimos dos, los ¿cuatro primeros no eran panistas desde la cuna e incluso algunos coquetearon con el PRI.

Ricardo Sheffield ganó una contienda interna a Miguel Salim fue el que rompió esa hegemonía. En 2012, el candidato fue el propio Salim quien también tenía antecedentes empresariales aunque el momento de buscar la candidatura ya tenía carrera dentro del PAN.

Ni Bárbara Botello, única no panista que ha sido alcaldesa, ni Héctor López Santillana ni Alejandra Gutiérrez Campos tenían esa extracción empresarial.

Vicente Guerrero Reynoso presidió SAPAL, fue delegado de la Conagua y director de la Comisión Estatal del Agua. Fue el ejemplo de que la transición de empresario exitoso a alcalde eficaz no se cumple en automático, ha quedado demostrado en nuestra política una y otra vez.

El oficialismo lo quería de candidato desde 2002 pero estaba la guerra grupera y no pudo frente al bronx que preparó a Ricardo Alaniz Posada quien surgió como la alternativa para frenar las ansias del oficialismo que quería apropiarse del control de León luego de que en 2000, Vicente Fox ganó la presidencia de la república y en León triunfó Luis Ernesto Ayala.

24 años después es el propio Luis Ernesto que quiere recuperar el “power” empresarial que ya vino a menos porque la meritocracia en el PAN ya es ama y señora de las decisiones de candidaturas en este partido.

Es una falacia para León la apertura anunciada por el líder nacional del blanquiazul Jorge Romero. El panismo no está para esas extravagancias. Alan Márquez y Jorge Espadas creen que es su momento y si no es alguno de ellos, el elegido será el secretario de Gobierno Jorge Jiménez Lona.

Curiosamente son los de oposición los que andan con la de un empresario,. Mauricio Battaglia es el más cotizado. Guillermo Medina Plascencia de Morena dice que León debe ser gobernado por empresarios. José Arturo Sánchez Castellanos es buscado por Movimiento Ciudadano. La política al revés de los noventas en León.

LA DEL ESTRIBO…

En tiempos preelectorales todos quieren llevar agua para su molino. El regidor de Morena en León, Guillermo Medina Plascencia se adjudicó la salida de Allan León. “Cayó el primero. Vamos por más”, escribió ufano el edil morenista.