Entre los documentos y materiales difundidos por autoridades estadounidenses aparece una referencia al episodio ocurrido en el Congreso mexicano, cuando el entonces diputado Sergio Luna impulsó la exhibición de supuestos cuerpos extraterrestres en el recinto legislativo de San Lázaro, un hecho que generó controversia internacional y fuertes críticas desde la comunidad científica.

La publicación de estos archivos forma parte de una nueva estrategia de transparencia impulsada por Washington en torno a los llamados “ovnis” o fenómenos aéreos no identificados. El Pentágono, junto con otras agencias federales como la NASA, el FBI y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, abrió recientemente una plataforma digital donde se comparten fotografías, reportes, entrevistas y documentos históricos relacionados con estos casos.
Uno de los materiales que más llamó la atención en redes sociales fue precisamente la imagen relacionada con la presentación realizada en México, la cual fue retomada por usuarios y analistas para cuestionar nuevamente la autenticidad de los presuntos restos extraterrestres mostrados en la Cámara de Diputados.
El episodio ocurrió cuando Jaime Maussan presentó ante legisladores dos cuerpos momificados que aseguró correspondían a seres no humanos hallados en Perú. Sin embargo, especialistas en arqueología, biología y medicina señalaron desde entonces inconsistencias en los análisis y pusieron en duda la veracidad del hallazgo.

La controversia volvió a intensificarse luego de que usuarios en plataformas digitales señalaran que la desclasificación estadounidense prácticamente desacredita aquel momento legislativo, al considerar que el caso fue utilizado como ejemplo de información no verificada relacionada con supuestos extraterrestres.
Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos insiste en que la apertura de estos archivos busca que la ciudadanía pueda revisar directamente la información y formarse su propia opinión sobre los fenómenos reportados durante décadas.
Aunque las autoridades estadounidenses reconocen que continúan investigando incidentes relacionados con objetos voladores no identificados, hasta ahora no han encontrado pruebas concluyentes sobre tecnología extraterrestre o vida alienígena.
