Arrestan a pasante de la OTAN en Bélgica por presunto espionaje; investigan vínculos con un tercer país

Ciudad de México, México.- Las autoridades de Bélgica detuvieron a una mujer de nacionalidad canadiense, identificada como una persona de origen chino, por su presunta participación en actividades de espionaje mientras realizaba una pasantía en el cuartel general operativo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

La Fiscalía Federal de Bélgica confirmó que abrió una investigación luego de que los servicios de seguridad de la OTAN alertaran a la inteligencia militar belga sobre posibles actividades sospechosas dentro de la alianza.

Investigación comenzó tras alerta de los servicios de seguridad

De acuerdo con la fiscalía, la mujer fue arrestada el viernes, un día después de que las autoridades realizaran cateos tanto en su domicilio como en su lugar de trabajo dentro del centro de mando de la OTAN.

En un comunicado, las autoridades señalaron que la sospechosa es investigada por presuntamente espiar en favor de un tercer país y por su posible pertenencia a una organización criminal.

Hasta el momento, la Fiscalía no ha revelado la identidad de la mujer ni el país para el que presuntamente habría realizado labores de inteligencia.

El SHAPE, uno de los principales centros de mando de la OTAN

Los hechos ocurrieron en el Supreme Headquarters Allied Powers Europe (SHAPE), el cuartel militar de la OTAN ubicado en la ciudad de Mons, al sur de Bélgica, cerca de la frontera con Francia.

Desde ese complejo se planifican y coordinan las principales operaciones militares conjuntas de la alianza.

En tanto, la sede política de la OTAN permanece en Bruselas, donde representantes de los 32 países miembros analizan asuntos relacionados con defensa, ciberseguridad, amenazas híbridas y cooperación internacional.

El caso ocurre en medio de tensiones geopolíticas

La detención se produce en un contexto de creciente tensión entre la OTAN y China, país al que la alianza ha señalado en diversas ocasiones como un desafío para la seguridad internacional debido a su fortalecimiento militar y a presuntas campañas de desinformación.

En respuesta, el gobierno chino ha rechazado esas acusaciones y sostiene que el desarrollo de sus capacidades militares tiene un carácter exclusivamente defensivo.

El caso también coincide con un periodo de debate dentro de la OTAN sobre el fortalecimiento del gasto en defensa, en medio de las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que los países aliados incrementen su inversión militar y asuman mayores responsabilidades en materia de seguridad.

Durante el último año, los 32 integrantes de la alianza acordaron elevar gradualmente su inversión en defensa hasta alcanzar el equivalente al 5 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), destinando recursos tanto al equipamiento militar como al fortalecimiento de infraestructura estratégica y ciberseguridad.