Autoexploración no es suficiente, mastografía es lo mejor para detectar cáncer de mama: experta de la UG

Guanajuato, Gto.- “Ni las manos más expertas pueden diagnosticar un tumor menor a dos centímetros; lo único que lo puede diagnosticar oportunamente es la realización de una mastografía o un ultrasonido”, advirtió la radióloga oncológica Paulina Montaño Asensio, al señalar que la autoexploración física no es suficiente para salvar la vida y alcanzar una sobrevida del 100%.

La especialista de la Universidad de Guanajuato alertó que los tabúes sociales y las restricciones machistas siguen provocando que las mujeres lleguen a consulta en etapas críticas e irreversibles: “Aún el tabú por irse a hacer una mastografía o una exploración existe: que cómo te va a tocar otro hombre si es doctor, o el miedo a que te revisen. Me llegó una paciente en un estadio superavanzado; ya tenía necrosis tumoral, ya se le veía el cáncer por fuera de su mama. Y ahí es cuando dices qué estamos haciendo”.

Explicó que la enfermedad no es exclusiva de las mujeres, pues el 1% de los casos y defunciones se registra en varones. Asimismo, desmintió que las adultas mayores dejen de estar en riesgo al avanzar la edad: “Muchas pacientes me preguntan cuándo se van a dejar de revisar y les digo que nunca, porque el segundo pico de incidencia se da a los 70 años y más”. Precisó que la mastografía debe realizarse a partir de los 40 años, o desde los 35 años cuando existen antecedentes familiares directos.

Montaño Asensio detalló que mientras la herencia genética apenas representa el 10% de los casos, el 90% restante responde al estilo de vida. Alertó que en mujeres con tejido mamario denso el riesgo se multiplica por cinco y los tumores se ocultan en una placa simple, por lo que el ultrasonido complementario en manos expertas eleva la certeza diagnóstica al 97%: “No ganamos nada con poner 20 mastógrafos si el personal que los opera no tiene calidad técnica; los ojos no ven lo que la cabeza no sabe”.

Sostuvo que frenar la mortalidad no es una tarea exclusiva del gobierno, sino de la corresponsabilidad ciudadana en sus hábitos, al señalar que la obesidad es el principal disparador no genético por la sobreproducción de estrógenos en la sangre, aunado al consumo de alcohol, el sedentarismo y las terapias de reemplazo hormonal por más de cinco años.

Desde su práctica clínica en el gabinete HR Radiólogos, en la calle 5 de Febrero de la capital, y a través de la divulgación preventiva que realiza en redes sociales como Doctora Paulina Radióloga, la especialista remarcó la importancia de acudir a valoración sin postergar los tiempos: “El gobierno es responsable hasta donde puede, pero también nosotros tenemos que ser responsables de nuestro cuerpo. Si nosotros no nos amamos y no nos cuidamos, nadie más lo va a hacer por nosotros; hay que saber que podemos hacer muchas cosas por seguir vivas”.