Cañonazos, humo y tizne: así fue la batalla de los Indios Tejocoteros en Guanajuato capital

Guanajuato, Gto.- A punta de cañonazos, humo espeso y el amarillo de sus tradicionales carrancillas de tejocotes cruzadas al pecho, los Indios Tejocoteros de la Sierra de Santa Rosa tomaron las calles del centro histórico de Guanajuato capital para librar su combate contra las tropas realistas, en una batalla que culminó frente al Teatro Juárez donde, en esta escenificación, los españoles lograron quedarse con la plaza.

Los Indios Tejocoteros celebraron la representación frente al Tetro Juárez | Fotografía: Francisco Meléndez

El contingente bajó de la sierra para concentrarse sobre la calle Sopeña, justo frente al templo de San Francisco.

Decenas de serranos con los rostros cubiertos de tizne negro, huaraches y sombreros de paja cerraron el paso peatonal para montar su artillería rústica ante la mirada de cientos de familias, turistas y comerciantes que detuvieron su paso para presenciar una tradición con 92 años de arraigo.

Las armas fueron diseñadas especialmente para celebrar esta festividad | Fotografía: Francisco Meléndez

La preparación de las armas fue un espectáculo artesanal en plena vía pública. Sobre el empedrado, los combatientes cargaron mosquetes y pequeños cañones de mano, vaciando pólvora por la boca del cañón, para luego introducir trozos de papel periódico que prensaron con fuerza mediante baquetas de madera.

Al jalar del percutor, los estruendos secos retumbaron contra las fachadas virreinales, levantando columnas de humo que envolvieron a los espectadores.

Las explosiones retumbaron por todo el centro de Guanajuato | Fotografía: Francisco Meléndez

Las detonaciones continuas generaron sobresaltos e inconformidades entre algunos comerciantes y peatones por el fuerte volumen que sacudió la calle.

Sin embargo, los pobladores de Santa Rosa defendieron los disparos y el olor a pólvora quemada como la esencia viva de su identidad, asegurando que el combate carecería de sentido histórico sin el fogonazo de las salvas.

Frente a la multitud reunida en el Teatro Juárez, Julio Rodríguez, organizador de la festividad, desglosó el origen de la guerrilla comunitaria:

“Hablar de los indios tejocoteros hay que remontarnos a 1864, cuando el emperador Maximiliano pasa por nuestras tierras y pide una representación de cómo inició la Independencia. La tradición se perdió un tiempo, hasta 1934, cuando mineros liderados por don Tomás Ulloa la reavivaron. No nada más son cañonazos; implica ver estas carrancillas de tejocotes, el fruto de nuestra tierra; el tizne, que representa la actividad del carbón y la leña, pero también el color de nuestra piel, y el mezcalito curado con membrillo y tejocote que nos da la sierra”, relató Rodríguez.

La reina de Santa Rosa estuvo presente en la representación | Fotografía: Francisco Meléndez

En las filas insurgentes desfiló Mariela, Reina de Santa Rosa, personificando a la Princesa, quien celebró la oportunidad de compartir el folklore de su pueblo con la capital:

“Es muy bonito andar participando, andar viendo con las guerrillas cómo pelean a los españoles”.

A su lado marchó el habitante que por cuatro décadas ininterrumpidas ha dado vida a Allende, portando el uniforme militar con el orgullo de trasladar su patrimonio al primer cuadro de la ciudad.

La representación atrajo a cientos de personas que se congregaron alrededor para conocer más tradiciones de Guanajuato | Fotografía: Francisco Meléndez

En la línea de fuego, un combatiente veterano ataviado con su traje tradicional de Chinaco tras más de 40 años en la tropa, lanzó el desafío antes de romper filas:

“Les pedimos que rindan la plaza. No nos vamos a rendir, vamos a quemar la onda que sea posible, pero si no entregan la plaza vamos a seguir peleando; no son nada para nosotros”.

Desde la trinchera virreinal, Juan Rivera, vestido de soldado realista, reconoció el sentimiento patrio del encuentro:

“Aquí estamos apoyando las tradiciones; nos tocó estar del lado de los españoles, pero detrás, querido México”.

La representación celebra una de las tradiciones originales del municipio | Fotografía: Francisco Meléndez

La investidura del padre fue encabezada por Adrián Herrera, quien asumió el papel como una manda de honor familiar:

“Mi padre me inculcó la tradición a los cuatro años; él era el padre, desafortunadamente en el COVID se nos adelantó y es una manera de homenajear esa tradición. Ahora me toca a mí continuar su legado y ojalá algún día mi hijo también pueda hacerlo”.

Al evento acudieron autoridades del gobierno municipal encabezadas por la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez, quien, como gesto tradicional de bienvenida e integración a la festividad comunitaria, fue ungida con tizne en las mejillas por los propios participantes serranos.

Autoridades municipales estuvieron presentes en la representación | Fotografía: Francisco Meléndez

A la comitiva se sumaron el presidente del DIF Municipal, Saúl Navarro Smith; el director general de Cultura y Educación, Juan Antonio López García; la directora general de Turismo, Economía y Hospitalidad, Dennise Michelini Ojeda, y la regidora presidenta de la Comisión de Turismo, Liliana Preciado Zárate, mientras los Tejocoteros reiteraron la invitación a los guanajuatenses para acudir el próximo mes a la comunidad de Santa Rosa de Lima, donde la fiesta volverá a tronar en su escenario original.

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