Ciudad de México, México.- El francés Kevin Lamour, quien se desempeñaba como director de operaciones de la FIFA, dejó su cargo este lunes 17 de agosto, apenas unas semanas después de cuestionar públicamente el proyecto de Gianni Infantino para permitir la entrada de inversionistas privados a las competiciones de la organización.
La salida de Lamour, de 45 años, fue confirmada por la propia FIFA después de que medios como L’Équipe y The Athletic reportaran su cese. El organismo señaló que la relación laboral con el directivo terminó el 17 de agosto de 2026 y agradeció sus dos años de servicio.
Aunque la FIFA no vinculó oficialmente su salida con sus críticas a Infantino, el momento en que ocurre vuelve a colocar el conflicto interno alrededor del proyecto de inversión privada en el centro de la atención.
Lamour se enfrentó públicamente a Infantino
Lamour había cuestionado con dureza el proyecto FIFA Forward Enterprise, iniciativa que pretendía abrir las competiciones de la FIFA a capital privado y que contemplaba la venta de una parte de los derechos comerciales por una cifra cercana a los 4 mil 200 millones de dólares.
A finales de julio, el entonces director de operaciones manifestó que el plan representaba una iniciativa impulsada prácticamente por una sola persona y sostuvo que no debía continuar.
El francés también lanzó críticas directas contra el estilo de liderazgo de Infantino y aseguró que los empleados de la FIFA merecían un trato diferente.
Lamour incluso anticipó que sus declaraciones podían costarle el puesto y dejó claro que estaba dispuesto a asumir las consecuencias.
Su salida se produce menos de tres semanas después de aquellas declaraciones.

¿Qué era el proyecto de inversión privada de la FIFA?
La iniciativa de Infantino buscaba crear una estructura que permitiera captar recursos de inversionistas privados para explotar comercialmente distintas propiedades de la FIFA, entre ellas sus competiciones internacionales.
El plan generó rechazo entre distintos sectores del futbol mundial debido a las dudas sobre la gobernanza, la transparencia y el control que podrían tener los inversionistas sobre los activos comerciales de la organización.
Ante la presión internacional, la FIFA terminó retirando el proyecto.
Sin embargo, el fracaso de la iniciativa no cerró la crisis política alrededor de Infantino. Por el contrario, aumentaron las voces que cuestionan su gestión cuando se aproxima el proceso electoral para elegir al presidente del organismo.

La salida de Lamour aumenta la tensión en la FIFA
Kevin Lamour llegó a la FIFA en 2024 después de haber desarrollado buena parte de su trayectoria en la UEFA, donde estuvo vinculado durante años con Michel Platini.
En su posición dentro de la FIFA supervisaba áreas administrativas importantes, entre ellas asuntos jurídicos, comunicación y personal, por lo que era considerado uno de los principales funcionarios de la organización.
Su salida se suma a un escenario de creciente tensión alrededor de Infantino. Algunas federaciones y confederaciones han expresado su descontento con determinadas decisiones de la actual dirigencia, mientras que también han surgido cuestionamientos sobre su posible reelección.
Lamour no fue el único funcionario de alto nivel que mostró reservas ante el proyecto. Arsène Wenger, responsable de Desarrollo del Futbol de la FIFA, y el secretario general Mattias Grafström también celebraron que la iniciativa de inversión privada fuera abandonada.

Infantino busca mantenerse al frente de la FIFA
La crisis llega en un momento especialmente relevante para Gianni Infantino, quien pretende continuar al frente de la FIFA después de las elecciones previstas para 2027.
La UEFA y otras federaciones han manifestado su pérdida de confianza en la dirigencia del organismo, mientras algunas asociaciones nacionales ya han adelantado que no respaldarán su continuidad.
Por ahora, Infantino no tiene un rival confirmado para la elección presidencial, pero el descontento generado por el fallido proyecto de inversión privada podría convertirse en uno de los principales temas de debate durante los próximos meses.
La salida de Lamour, por su parte, deja una pregunta abierta sobre la relación entre las críticas que expresó públicamente y su posterior separación de la FIFA. El organismo ha evitado establecer una conexión entre ambos hechos y se ha limitado a confirmar el fin de la relación laboral.
