CJNG en Jalisco: comunidad wixárika de Tateikie exige seguridad ante escalada de violencia

Ciudad de México, México.- La comunidad wixárika de Tateikie, también conocida como San Andrés Cohamiata, en el municipio de Mezquitic, Jalisco, atraviesa una nueva escalada de violencia e inseguridad que, de acuerdo con sus habitantes, está relacionada con la presencia de grupos del crimen organizado, entre ellos el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Los comuneros denuncian restricciones para transitar por su territorio, amenazas contra autoridades tradicionales, privaciones de la libertad y afectaciones a servicios básicos. Ante esta situación, instalaron un plantón en la sierra y se movilizaron hasta Guadalajara para exigir una respuesta coordinada de los gobiernos federal, estatal y municipal.

La tensión aumentó después de que dirigentes comunales fueran privados de la libertad y golpeados, según testimonios de habitantes, y de que durante una visita del secretario general de Gobierno de Jalisco, Salvador Zamora Zamora, un elemento de la Policía Estatal presuntamente realizara un disparo al aire para facilitar la salida del funcionario.

La crisis llevó a las autoridades estatales a enviar fuerzas especiales a Mezquitic y, posteriormente, a instalar una mesa interinstitucional con representantes de los tres niveles de gobierno y organismos de derechos humanos.

Tateikie, bajo presión del crimen organizado

La comunidad wixárika de Tateikie, en Mezquitic, Jalisco, denunció agresiones atribuidas al CJNG y exigió seguridad a los tres niveles de gobierno (Foto: Twitter)

Tateikie o San Andrés Cohamiata se encuentra en una zona serrana del norte de Jalisco, en una región que colinda con Nayarit, Durango y Zacatecas. Su ubicación convierte al territorio en un punto estratégico para las comunidades que lo habitan y también en una zona donde durante años se han registrado conflictos y presencia de grupos armados.

Los habitantes aseguran que la situación de inseguridad se agravó desde alrededor de 2020 y que los grupos criminales han impuesto restricciones para desplazarse por los caminos de la región.

Aunque los señalamientos sobre la presencia y actuación del CJNG provienen principalmente de testimonios y denuncias de integrantes de la comunidad, las autoridades estatales desplegaron un operativo de seguridad después de que los pobladores alertaran sobre la posible presencia de civiles armados en la zona.

La comunidad sostiene que esta situación ha alterado de manera profunda su vida cotidiana. Las escuelas fueron cerradas de manera temporal y también se suspendieron actividades comunitarias y tradicionales mientras no existan condiciones que permitan garantizar la seguridad de estudiantes, docentes, personal médico y habitantes.

Privan de la libertad a autoridades comunales

La comunidad wixárika de Tateikie, en Mezquitic, Jalisco, denunció agresiones atribuidas al CJNG y exigió seguridad a los tres niveles de gobierno (Foto: Twitter)

Uno de los episodios que detonó las movilizaciones ocurrió la primera semana de septiembre.

El comisariado de Bienes Comunales de Tateikie, Efrén Moreno, fue privado de la libertad junto con integrantes de su familia, de acuerdo con testimonios difundidos por habitantes de la comunidad. Los pobladores señalaron que el dirigente fue golpeado durante el periodo en que permaneció retenido y posteriormente regresó a la zona donde se mantenía el plantón.

La Jornada reportó que autoridades comunales habían sido privadas de la libertad por presuntos integrantes del CJNG, quienes, según los testimonios de los afectados, les habrían dicho que el territorio pertenecía al grupo criminal y que sus habitantes debían trabajar para ellos.

Los hechos provocaron una reacción inmediata entre los wixaritari, quienes decidieron mantener un plantón permanente en el paraje El Bajío del Carrizal.

Desde ese punto exigieron una estrategia de seguridad que no se limite a operativos temporales, sino que contemple presencia institucional permanente, prevención y protección de las familias.

Denuncian falta de electricidad y suspensión de clases

La violencia no solamente ha afectado la movilidad de los habitantes.

Los comuneros también denunciaron que Tateikie permanece parcialmente incomunicada y que el suministro de energía eléctrica fue interrumpido. Según su versión, esta situación dificulta todavía más las comunicaciones y la posibilidad de solicitar ayuda ante una emergencia.

Las condiciones de inseguridad llevaron a la comunidad a suspender temporalmente las clases y diversas actividades tradicionales.

La decisión también afecta a personas que no forman parte de la comunidad, como docentes y personal médico, debido a las dificultades para ingresar a la zona.

Los wixaritari han insistido en que el regreso a las actividades cotidianas debe estar acompañado de medidas verificables de seguridad.

Protestan en Guadalajara y exigen respuestas

Ante la falta de una respuesta que consideraran suficiente, representantes de Tateikie viajaron a Guadalajara para manifestarse frente al Palacio de Gobierno.

La protesta estuvo acompañada por consignas como “Si el miedo avanza, el pueblo se levanta” y por la entrega de un pliego de demandas a las autoridades estatales.

La comunidad pidió la intervención coordinada de los gobiernos federal, estatal y municipal, así como de los organismos encargados de la defensa de los derechos humanos.

Entre sus principales demandas está la elaboración de un plan integral de seguridad y protección comunitaria que contemple las características culturales y territoriales del pueblo wixárika.

Los habitantes también han expresado desconfianza hacia las corporaciones policiales que operan en la región. Durante las protestas, algunos comuneros acusaron a policías estatales y municipales de tener presuntos vínculos con grupos criminales, una acusación que no está acreditada públicamente y que corresponde investigar a las autoridades competentes.

Un disparo durante la visita de Salvador Zamora

La tensión también alcanzó a las autoridades estatales.

El domingo 6 de septiembre, el secretario general de Gobierno de Jalisco, Salvador Zamora Zamora, acudió al plantón instalado en El Bajío del Carrizal.

De acuerdo con la versión de los comuneros, el funcionario permaneció alrededor de dos horas en el sitio, pero se retiró antes de que llegaran representantes federales y municipales con quienes se esperaba establecer una mesa de diálogo.

Cuando el funcionario intentó abandonar el lugar, algunos pobladores trataron de impedir su salida para exigir que permaneciera y atendiera sus demandas.

En ese momento, un elemento de la Policía Estatal presuntamente realizó un disparo al aire para abrir paso al funcionario hacia el helicóptero. Los comuneros aseguraron haber recuperado un casquillo y solicitaron una investigación para determinar qué ocurrió y, en su caso, establecer responsabilidades.

El Gobierno de Jalisco, por su parte, informó que en la zona permanecían elementos de seguridad y que el diálogo continuaría una vez que estuvieran presentes representantes municipales y federales.