Guanajuato, Guanajuato.- Durante su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presumió los proyectos para garantizar el agua en Guanajuato. Sin embargo, dejó fuera en su resumen al Acueducto Solís en medio de las protestas y oposición que se ha presentado en Acámbaro.
La presidenta únicamente incluyó la Tecnificación del Distrito de Riego Alto Río Lerma, que lleva en proceso un avance del 8% de 10 mil hectáreas; también mencionó el Saneamiento del Río Lerma que lleva un avance del 20%.
A continuación mostramos una recopilación de las opiniones más recientes, entre el descontento social y el sector privado sobre la realización del Acueducto Solís.
‘No al Acueducto’ mantiene paralizadas las obras
Desde octubre de 2025, los trabajos relacionados con la conducción de agua en las inmediaciones de la Presa Solís permanecen totalmente suspendidos. Esta parálisis es el resultado directo de la presión social ejercida por el movimiento ciudadano “No al Acueducto”, el cual ha movilizado de manera constante a pescadores, productores agrícolas y habitantes de la zona a través de protestas en el vaso de la presa y en el centro de Acámbaro.
Los opositores defienden que la Presa Solís es la columna vertebral de la economía de numerosas familias locales. Su principal argumento radica en que el traslado masivo de agua hacia el corredor industrial y residencial de León vulnerará la disponibilidad del recurso para el riego agrícola de la región, afectará el sustento diario de las comunidades ribereñas y pondrá en riesgo el equilibrio de los ecosistemas locales. Por ello, exigen un análisis integral que priorice a las futuras generaciones de la cuenca antes de ceder el recurso.

Concamin Bajío advierte riesgo de cancelación definitiva
El sector privado observa el conflicto con creciente preocupación. Ismael Placencia Nuñez, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) Bajío, reconoció el temor de que este proyecto termine cancelado de forma definitiva, emulando el fracaso histórico de la presa El Zapotillo.
El líder industrial calificó las negociaciones gubernamentales como una “serie interminable” y advirtió que el conflicto ya ha provocado un retraso de 11 meses en el calendario original de la obra.
La cúpula empresarial sostiene que la resistencia civil se encuentra politizada. Placencia Nuñez puntualizó que la industria no es la principal interesada en la distribución del recurso, sino que se trata de una obra de carácter urgente para el consumo doméstico de miles de familias en León que hoy sufren los estragos del estrés hídrico.

Canadevi acusa a Morena y PT de desinformar sobre el Acueducto
A este reclamo se sumó la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) en Guanajuato. Su presidenta, Carmen Eugenia Hernández Duarte, lamentó las presiones ejercidas por perfiles políticos de Morena y el Partido del Trabajo (PT). Según la representante del sector vivienda, se ha utilizado la desinformación para sembrar desconfianza entre los ejidatarios.
“Es una tristeza que no vean el beneficio común. Se ha repetido incansablemente que no es quitarles agua a quienes viven en los alrededores, sino eficientar su uso”, declaró Hernández Duarte, haciendo referencia a los planes federales y estatales de tecnificación agrícola. La Canadevi mantiene su voto de confianza en que el Gobierno del Estado, en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), destrabe los acuerdos con los ejidatarios de la zona sur.

Un dilema sin salida inmediata
Con las obras detenidas en el tramo de la presa y el proyecto fuera de los reflectores principales del Segundo Informe de Gobierno federal, el Acueducto Solís representa el mayor desafío de gobernanza hídrica en Guanajuato.
El éxito de la obra dependerá de que las autoridades logren conciliar la legítima preocupación de los productores de Acámbaro por su sustento económico con la apremiante necesidad metropolitana de agua potable que demanda el desarrollo del Bajío.
