Conoce la historia de los lavaderos de El Chorro, sitio histórico único en San Miguel de Allende

San Miguel de Allende, Guanajuato.- Los lavaderos de El Chorro, que durante casi 200 años fueron funcionales para quienes ahí acudían a lavar su ropa, son hoy un punto turístico para los visitantes e inspiración de artistas que acuden a retratar la peculiar plaza que se encuentra a unos metros del centro histórico.

Este sitio fue durante años punto de encuentro para mujeres sanmiguelenses que, desde de distintos puntos de la ciudad, se daban cita para lavar la ropa aprovechando el agua proveniente del manantial que dio origen a la ciudad.

 
Este sitio fue durante años punto de encuentro para mujeres sanmiguelenses. Foto: Ingrid Devesa

Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando Manuel Francisco de la Canal, quien había llegado a San Miguel el Grande en el año de 1732, mando construir baños públicos y lavaderos con la finalidad de aprovechar el brote de agua.

 
Los lavaderos de El Chorro son un sitio histórico. Foto: Especial 

En la parte alta de lo que hoy se conoce como El Chorro se instalaron siete cuartos que albergaban cinco baños públicos, uno privado y uno más, donde brotaba el agua, que era utilizado para guardar lo necesario para la limpieza y mantenimiento.

El agua que no era aprovechada en estos baños corría cuesta abajo y era la que se utilizaba en los lavaderos, 10 ubicados frente a los baños, pero en un nivel más bajo, y 19 formados en escuadra que fueron construidos en una plaza en la parte baja del lugar.

 
Muchos acuden a visitar Los lavaderos de El Chorro. Foto: Ingrid Devesa

El agua llegaba a los lavaderos por medio de tuberías de barro y gracias a la gravedad, el liquido corría por un canal que pasaba por un costado de los 19 espacios destinados para tallar la ropa, lo que permitía que las mujeres fueran tomando el agua necesaria sin limitación y que además siguiera corriendo para abastecer a todos los puestos de lavado.

Los lavaderos están hechos de concreto, con una pendiente que permite el desagüe y textura que ayuda a que la ropa se talle mejor. Entre cada uno queda espacio suficiente para una persona, por lo que debían colocarse dando la espada al lavadero anterior.

 
Hoy los lavaderos son hoy un punto turístico para los visitantes e inspiración de artistas. Foto: Ingrid Devesa 

Quienes ahí lavaban, instalaban tendederos desde el centro de la plaza para poder orear la ropa antes de cargarla en sus canastos y regresar a su casa.

Mientras las mujeres lavaban, los niños jugaban en la plaza o soltaban palitos de madera por el canal para ver cual llegaba primero al final. El agua que no se utilizaba para lavar y seguía su trayecto por cauce de concreto llegaba a las huertas que ocupaban el espacio de lo que hoy es el Parque Juárez.

En la actualidad, los cuartos que originalmente eran baños públicos son utilizados como oficinas, y solo los 19 lavaderos de la parte baja guardan el recuerdo de cuando el agua brotaba naturalmente y no eran necesarios profundos pozos para acceder al líquido

 

Más noticias de San Miguel de Allende

Temen final de juguetes tradicionales tras celebración de Corpus Christi en San Miguel

Critican construcción de barda en el Parque Juárez de San Miguel de Allende: “es grotesca”

Llenan de arte y color las calles de la colonia Guadalupe en San Miguel de Allende