Ciudad de México, México.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia a grandes corporaciones que podrían reclamar la devolución de aranceles, luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidara parte de su política comercial.

Durante una entrevista, el mandatario afirmó que tomaría nota de aquellas compañías que decidan solicitar reembolsos por los impuestos a importaciones que ahora han sido considerados ilegales.

“Sería ideal que no lo hicieran… si no lo hacen, lo recordaré”, declaró.

Fallo clave abre puerta a reembolsos millonarios

Donald Trump presiona a empresas como Amazon y Apple para no reclamar reembolsos de aranceles anulados por la Corte Suprema de EU (Foto: Twitter)

El conflicto surge tras la decisión judicial emitida en febrero, en la que la Corte determinó que el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para imponer aranceles “recíprocos” a múltiples países no fue válido.

Este fallo podría derivar en uno de los procesos de devolución más grandes en la historia del gobierno estadounidense, con estimaciones que superan los 160 mil millones de dólares.

Empresas evalúan reclamar devoluciones

Tras la resolución, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos habilitó una plataforma digital para que importadores gestionen sus solicitudes de reembolso.

Entre las compañías que han iniciado acciones legales para proteger su derecho a recibir estos pagos se encuentran Costco Wholesale y FedEx, quienes han acudido al Tribunal de Comercio Internacional.

Donald Trump presiona a empresas como Amazon y Apple para no reclamar reembolsos de aranceles anulados por la Corte Suprema de EU (Foto: Twitter)

Por su parte, United Parcel Service (UPS) informó que devolverá los montos a sus clientes, una vez que reciba los recursos correspondientes por parte del gobierno.

A pesar del revés judicial, Trump aseguró que su administración ya trabaja en mecanismos alternativos para mantener la recaudación por aranceles. De hecho, tras el fallo, impuso una tarifa temporal del 10% a las importaciones, vigente hasta julio.

“Lo estamos haciendo de otra manera… al final obtendremos el mismo resultado, incluso mayores ingresos, aunque el proceso es más complejo”, sostuvo.

El caso ha abierto un nuevo frente en la política comercial estadounidense, donde empresas y gobierno se enfrentan por miles de millones de dólares en juego.