En el Sanborns de los Azulejos del Centro Histórico de la Ciudad de México, entre la talavera, los barandales de cobre y el ir y venir de turistas y oficinistas, existe una historia que volvió a cobrar fuerza gracias a TikTok. No habla de presidentes, artistas ni empresarios, sino de un bolillo partido a la mitad, un poco de frijoles y queso gratinado.

La anécdota fue retomada por el conductor Yordi Rosado en medio del auge del Festival del Mollete de Sanborns, un evento anual que durante varias semanas convierte a este desayuno en protagonista del menú. Mientras las redes sociales se llenaban de videos de molletes hawaianos, campechanos y versiones con pepperoni, el famoso entrevistador volvió a compartir la historia que, según su familia, explica cómo comenzó todo.

“Mi tía desde el cielo viendo que gracias a ella existe el Festival del Mollete. Con sus frijolitos deliciosos y su quesito gratinado”, escribió Yordi en TikTok junto a un fragmento de una entrevista publicada en 2022. El mensaje apareció justo cuando el festival volvió a viralizarse y hasta se mezcló con rumores sobre una supuesta visita de RM, integrante de BTS, a un restaurante Sanborns —aunque en realidad el músico visitó Le Pain Quotidien.

Los molletes son un preparación veloz y práctica que se acostumbra en los desayunos mexicanos. (Foto: Shutterstock).

El escenario de la historia no es cualquier sucursal. Se trata del Sanborns de la Casa de los Azulejos, restaurante inaugurado en 1919 dentro de uno de los edificios más emblemáticos de la capital. Mucho antes de convertirse en cafetería, aquella construcción había sido residencia virreinal, sede del Jockey Club y punto de encuentro de las élites del siglo XIX.

Ahí, según el relato familiar de Yordi Rosado, nació uno de los desayunos más populares de México.

Yordi Rosado cuenta cómo su tía inventó los molletes

La historia salió originalmente en 2022, durante una conversación relajada con las integrantes de Pandora en el canal de YouTube de Yordi Rosado. Entre anécdotas y recuerdos, el conductor lanzó una frase que sorprendió incluso a sus invitadas: “Mi tía era mesera del Sanborns, mi tía inventó los molletes en un Sanborns”.

Entonces comenzó a reconstruir la escena que, asegura, escuchó durante años de boca de su abuela: su tía trabajaba en el Sanborns de los Azulejos. Un día, durante su hora de comida, quiso preparar algo rápido para desayunar. Tomó un bolillo y preguntó al gerente si podía comer ahí mismo.

“Le dijo al gerente ‘¿me puedo quedar aquí? ¿Puedo agarrar uno de los bolillos?’”. El permiso llegó sin problema. Después preguntó si podía agregar frijoles.

El uniforme de las meseras comenzó luego de que Frank Sanborn invitó a Francis Davis, experto en artes populares, a unirse a los Azulejos con su tienda de artesanías. (Foto: Facebook / Sanborns).

La joven se sentó a comer en una de las islitas del restaurante. No era un platillo del menú. Solo pan con frijoles preparado para salir del paso. Pero alguien la observó.

“Lo vio alguien y le dijo ‘oiga, señorita, quiero lo mismo que está comiendo’”. La respuesta fue inmediata: “Y ella de ‘no, no, no, me hice nada más un pan con frijol, no se puede’”.

El cliente insistió. Volvió a pedirlo y luego sugirió añadir queso: “Regresó dos veces el señor hasta que le dijo ‘hágamelos, pero póngale queso’”.

La petición obligó a consultar otra vez al gerente, quien accedió: “Pues sí, si quiere, pero cómo se lo cobramos”.

Según Yordi Rosado, así comenzaron a prepararse los molletes en ese Sanborns: “Todo el mundo se burla de mí y no me parece algo tan extraño”.

@yordirosadoo

Mi tía desde el cielo viendo que gracias a ella existe el Festival del Mollete 😌✨ Con sus frijolitos deliciosos y su quesito gratinado 🧀 humor

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¿Cuál es el origen de los molletes?

Aunque la anécdota de Yordi Rosado se volvió viral, el origen de los molletes es mucho más antiguo y complejo.

La palabra “mollete” ya existía desde el siglo XVIII. El Diccionario de Autoridades de 1734 la definía como un “bodígo de pan redondo y pequeño, por lo regular blanco y de regalo”. En aquel tiempo no se relacionaba con frijoles ni queso gratinado, sino con un tipo de pan.

Décadas después, en El Cocinero Mexicano de 1845, el término volvió a aparecer. El recetario describía un mollete común que se vendía en panaderías y cafeterías, además de un “mollete fino” elaborado con mantequilla, huevo y leche.

El menú inicial de Sanborns era variado y anunciaba su agua de pozo. (Foto: Facebook / Sanborns)

Los cronistas Antonio García Cubas y Guillermo Prieto también mencionaban molletes servidos con mantequilla y café con leche en cafeterías del siglo XIX.

La primera referencia impresa a un mollete con frijoles apareció en 1874, según el investigador Alberto Peralta de Legarreta; sin embargo, la receta publicada en La Cocinera Poblana era distinta a la actual: incluía ingredientes como canela, pimienta, manteca, huevo y vino.

Peralta explica en un artículo que incluso en las primeras décadas del siglo XX, cuando el Sanborns de los Azulejos ya funcionaba como restaurante, los molletes seguían considerándose panes dulces.

Aquel Sanborns inaugurado en 1919 era muy distinto al actual. En la azotea del edificio se encontraba la cocina principal, la lavandería y el cuarto donde se tostaba el café. Su menú ofrecía waffles, soufflés, coctel de langosta, costillas de carnero y sándwiches de paté de foie gras.

Con el paso del tiempo, el restaurante incorporó desayunos más accesibles y antojitos mexicanos. Según Peralta, fue entre las décadas de 1960 y 1970 cuando comenzaron a popularizarse los molletes con frijoles, queso gratinado y pico de gallo.

El investigador plantea que el platillo pudo surgir como una respuesta a las reuniones de estudiantes en cafeterías y restaurantes como Sanborns, Vips o Toks.

“Tal vez fueron aquellas reuniones de jóvenes ‘de pinta’, tan poco lucrativas para esos restaurantes, las que inspiraron en los empresarios la idea de crear desayunos universitarios con bajísimos costos de producción”, escribió.

Los frijoles refritos ya eran comunes en los cafés chinos de la Ciudad de México durante la primera mitad del siglo XX, donde se servían desayunos económicos acompañados de pan dulce y café con leche.

Con el tiempo, los molletes dejaron de ser solo un pan mencionado en diccionarios antiguos para convertirse en uno de los desayunos más reconocibles de las cafeterías mexicanas. Y, décadas después, la historia que contó Yordi Rosado volvió a colocar al Sanborns de los Azulejos en el centro de la conversación.