El mundo al revés en el Congreso

NUEVOS TIEMPOS. No ha transcurrido ni un mes de la nueva legislatura y ya quedó claro que veremos una película totalmente distinta a la que apreciamos en los últimas 2 o 3 en donde el PAN con su mayoría marcaba el paso y el ritmo mientras la oposición solamente ejercía su derecho al pataleo.

PARTES IGUALES. Pero no solo por esa circunstancia de que el PAN ya no tiene mayoría sino porque ni en el blanquiazul ni en Morena, la disciplina y la lealtad extremas será la divisa.

SURTIDO RICO. Ahí está la votación con la que se aprobó el anteproyecto de presupuesto del Congreso local. La aprobación se dio por 24 votos a favor y 10 en contra. Lo curioso fue que de los 10 votos en contra, 9 fueron de Morena y el otro del panista Juan Carlos Romero Hicks quien incluso subió a tribuna a argumentar su voto.

POR LA LIBRE. De los votos a favor, 2 fueron de Morena (Antonio Chaurand Sorzano y María Eugenia García), 16 del PAN, la perredista, los 3 del PRI, los 2 del Verde y los 2 de Movimiento Ciudadano. Así de bizarro.

RAZONES. Y el otro punto es que Juan Carlos Romero no votó en contra porque se le hiciera exceso el gasto legislativo sino todo lo contrario. El exsenador y exgobernador dijo que le parece muy poco el presupuesto para el poder legislativo pues de los 117 mil millones de pesos asignados al presupuesto del Estado, el Congreso no llega ni al 1%.

CON PARED. Y podrá decir misa pero sus sesudas argumentaciones a favor de la necesidad de darle más dinero al poder legislativo será como predicar en el desierto. Sería como ponerle en bandeja de plata un manjar a la narrativa morenista de la austeridad que ya sabemos que no es nada congruente pero que suele ser eficaz.

DAMNIFICADO. Lo que más le duele al coordinador de la bancada panista Jorge Espadas Galván es que muy temprano, Romero Hicks deja claro que el siempre tendrá bateo libre en la tribuna para votar como se le dé la gana.

LA DEL ESTRIBO…

Pero así como Jorge Espadas, el coordinador morenista David Martínez también debe acostumbrarse al “agua y ajo” de los votos diferenciados en su bancada. No solo hubo 2 morenistas que se fueron por la libre en la votación del presupuesto sino que Antonio Chaurand de Celaya no tuvo empacho en salir a defender a capa y espada el modelo vigente del FIDESEEG.

“Pero llama mucho la atención que un esfuerzo como este con tales resultados palpables se quiera desaparecer. Es una lástima que esto se haya pues no nomás partidizado sino politizado. Yo siento que es verdaderamente trágico que adquiera uno u otro color”.

 

 
 

A 7 AÑOS DEL DESPLOME DE ABENGOA Y EL ZAPOTILLO
 

Solamente en el gobierno federal y en el de Guanajuato se dieron cuenta hasta el final que la empresa Abengoa no iba a poder con el paquete del acueducto el Zapotillo.

Una publicación del diario español El País clarificaba la pésima situación de la empresa responsable de esta obra que nunca llegó.

“Abengoa se resistió durante su expansión a ampliar capital. Quería crecer, crecer y crecer, pero sin que su cúpula cambiara. Quería ampliar horizontes y llegar a 80 países, quería innovar y aplicar la tecnología más puntera a obras faraónicas de ingeniería, quería llevar energía limpia a millones de familias, quería asaltar los mercados y cotizar en el Nasdaq. Y lo logró. Pero su sala de mandos seguía siendo la de una pequeña firma familiar”.

La cita es de un amplio y espléndido reportaje del diario El País de España que escudriñaba la historia, las razones y los motivos de la trasnacional Abengoa que llegó a ser un gigante a nivel mundial y que se desplomaba estrepitosamente como empresa, llevándose entre las patas decenas de proyectos en todo el mundo, entre ellos el acueducto El Zapotillo un proyecto, hoy enterrado y que se supone, garantizaría agua potable para León durante los siguientes 25 años.

“El ascenso y la pesadilla de Abengoa: la obsesión de poder que llevó a la empresa al abismo”, se tituló este trabajo periodístico que además, ponía contra la pared a sus directivos.

Y mientras tanto, en Guanajuato, el Zapotillo seguía enfrentando los infortunios del destino. El gobernador Miguel Márquez acababa de anunciar que la reunión con el director de Conagua Roberto Ramírez de la Parra se posponía hasta que pasara la atención de esa paraestatal a los estados afectados por los sismos de septiembre.

Los coletazos del desplome de la trasnacional española golpeaban un proyecto que ya se desmoronaba entre irregularidades e incumplimientos.

Sigue doliendo ese fracaso. Lo que no fue en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña, no será en la 4T.
 

 
 

FIDESSEG: RENDICIÓN DE CUENTAS SE LLAMA EL RETO

La determinación de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo para ir de frente en esta apuesta para cambiar el esquema mediante el cual se apoya a las asociaciones civiles se pone a prueba un día sí y otro también por los empresarios en León que no se dan por vencidos pese a que la titular del ejecutivo ya anunció que la extinción es inminente.

Con base en desplegados y un activismo exacerbado, los dirigentes de Coparmex León y del Consejo Coordinador Empresarial siguen haciendo su labor, presionando por todos los frentes con la esperanza de que la gobernadora dé marcha atrás en su propuesta.

Y bueno, sin querer queriendo, ayer las bancadas de Movimiento Ciudadano y hasta Morena le echaron una manita a la causa empresarial.

En tribuna, los coordinadores de ambas bancadas Rodrigo González y David Martínez propusieron sendos exhortos en los que, de alguna manera la posición empresarial resulta reivindicada. Incluso la de Morena que sugiere “no dialogar solo con los mismos de siempre”.

Hay un tema clave para la gobernadora y su afán de cambiar el esquema del FIDESSEG. Que la extinción no represente el olvido de las auditorías y espulgar las presuntas irregularidades que hay en ese Fideicomiso.

García Muñoz Ledo tiene una desventajaen la narrativa en esa materia porque cuando fue funcionaria del gobierno de Diego Sinhue fue la responsable de anunciar la reserva de la información que había solicitado esta bancada hace más de un año en una estrategia que claramente la anterior administración echó a andar para ocultar la información.

¿Por qué razones? No lo sabemos. Porque si bien es cierto que el exgobernador Diego Sinhue tuvo diferencias con la cúpula empresarial en el último tramo de su sexenio, nunca llegaron al extremo de exhibir o abrir la información de las presuntas irregularidades que acusaba y sigue acusando Morena.

Y justamente, ahora en su papel de gobernadora, García Muñoz Ledo está en la posición de deslindarse de aquella posición de cerrazón con el argumento de que ahora sí tiene todo el poder.

El punto neurálgico es hoy, más allá de la transparencia, la rendición de cuentas. El gobierno de Libia Dennise y su bancada en el Congreso local deben dar muestras claras de que van a aclarar y castigar las irregularidades que se hayan registrado en el manejo de los recursos.

Fue sintomático que ayer la tribuna fue toda de la oposición en el tema del FIDESSEG. Los diputados panistas callaron. Es decir ni para bien ni para mal. Ni para estar a favor del diálogo, ni para abonar a la rendición de cuentas.

Es estrategia y no pasmo podrán argumentar algunos pero por lo pronto, el poder ejecutivo ha asumido todo el costo para responder a este que es el gran tema del arranque del nuevo comienzo: la gobernadora frente a un sector de la cúpula empresarial.