Entre música y color, Guelaguetza llega a Salamanca

Salamanca, Gto.- Llena de color, Salamanca vivió la tradicional Guelaguetza de Oaxaca, en donde los salmantinos fueron partícipes de la majestuosa Calenda, un concierto de gala a cargo de la banda Sinfónica de la Gente “Vientos Musicales” y la presentación estelar de la Guelaguetza.

Las actividades se realizaron en el corazón de la ciudad, el color, la música y la profunda riqueza cultural de Oaxaca que se trasladó al estado de Guanajuato con la magna celebración de la Guelaguetza.

El Cantautor y Artesano salmantino Víctor Januchs y la representación de Heydi Jeanneth Cabrera Polanco, el grupo Artesanal “Soy Oaxaca” destacaron la importancia de hermanar las culturas de Guanajuato y Oaxaca.

La Gran Calenda Tradicional, con el grito de “Viva Oaxaca” inició su recorrido en el Jardín Principal Constitución. La alegre caminata avanzó sobre la calle Juárez y pasó frente a la Parroquia Antigua y se dirigirá al Jardín Xidoo, retornando sobre la calle Morelos hacia la calle Zaragoza, pasando por la Plazoleta Hidalgo e ingresando por el Andador Revolución hasta el Jardín Principal.

Esta calenda estuvo musicalizada en vivo por la destacada banda de viento “La Última”, originaria de Valle de Santiago, esto marcó el ambiente festivo con la tradicional “Flor de piña” y otros Sones.

La Banda Sinfónica de la Gente “Vientos Musicales”, perteneciente al Centro de las Artes del Estado de Guanajuato, dio ambiente en el Jardín Principal.

La Guelaguetza es la fiesta folclórica más grande de América Latina, celebrando la diversidad de las 8 regiones y 16 etnias de Oaxaca.

La palabra Guelaguetza viene del idioma zapoteco y representa el acto de ayudarse, compartir y dar ofrendas entre la comunidad. Es como hacer un regalo especial a alguien sabiendo que esa persona te devolverá el favor en el futuro, creando una gran red de amistad y apoyo.

Tiene sus raíces en tradiciones prehispánicas. Hace muchos años, los antiguos pobladores hacían estas fiestas para agradecer a la tierra por las buenas cosechas y pedir que hubiera suficiente comida. Hoy en día, se celebra en la ciudad de Oaxaca durante el mes de julio, convirtiéndose en una gran fiesta de hermandad.