El marco de cooperación fue firmado este jueves por el canciller dominicano, Víctor ‘Ito’ Bisonó, y la embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah F. Campos, con el objetivo de impulsar nuevas oportunidades de inversión y desarrollo relacionadas con la extracción y procesamiento de estos recursos.
El acuerdo también busca aumentar la seguridad y resiliencia de las cadenas de suministro, en un contexto internacional en el que Estados Unidos y otros países buscan reducir vulnerabilidades en el acceso a minerales necesarios para fabricar tecnologías avanzadas.
¿Qué contempla el acuerdo sobre tierras raras?
De acuerdo con la Cancillería dominicana, ambos países trabajarán para proteger sus respectivos mercados de minerales críticos y tierras raras, además de identificar proyectos de interés común.
Uno de los objetivos será facilitar mecanismos de financiamiento para proyectos mineros que se desarrollen tanto en República Dominicana como en Estados Unidos.
Durante la firma, Bisonó destacó que el convenio debe ser entendido con una perspectiva de largo plazo y con el propósito de que la explotación de los recursos naturales genere un mayor valor económico para República Dominicana.
El funcionario también subrayó la importancia de proteger los intereses nacionales mientras se buscan nuevas oportunidades para aprovechar los recursos minerales del país.
EU plantea una estrategia para asegurar minerales estratégicos
Para Estados Unidos, los minerales críticos tienen una importancia que va más allá de la actividad minera. Estos materiales son utilizados en sectores vinculados con tecnologías avanzadas, manufactura, energía y otras industrias consideradas estratégicas.
La embajadora estadounidense sostuvo que la cooperación con República Dominicana no se limita a la extracción de minerales, sino que también está relacionada con soberanía, seguridad y prosperidad compartida.
La funcionaria destacó la intención de que ambos países puedan trabajar conjuntamente en las distintas etapas de las cadenas de suministro, desde la extracción hasta el procesamiento y la fabricación de materiales.
El objetivo, según explicó, es construir cadenas consideradas más confiables y reducir la dependencia de terceros países para obtener recursos indispensables para las tecnologías del futuro.
El acuerdo no crea obligaciones legales para los dos países
Aunque el convenio abre la puerta a proyectos conjuntos, la Cancillería dominicana aclaró que el documento no constituye un tratado internacional ni genera obligaciones jurídicamente vinculantes.
El marco establece un plan de acción político y programático, pero no crea derechos u obligaciones bajo las legislaciones nacionales o el derecho internacional.
Tampoco contempla procedimientos jurídicos ni establece compromisos que puedan ser exigidos legalmente a cualquiera de las partes.
En otras palabras, el acuerdo establece una ruta de cooperación para identificar oportunidades, desarrollar proyectos y promover inversiones, pero no significa que Estados Unidos y República Dominicana hayan adquirido obligaciones legales específicas para explotar determinados yacimientos.
República Dominicana también busca cooperación con la Unión Europea
El acercamiento con Estados Unidos ocurre pocos días después de que República Dominicana y la Unión Europea (UE) anunciaran otra iniciativa relacionada con sus recursos minerales.
Ambas partes acordaron impulsar estudios para determinar el potencial de tierras raras, galio y escandio existentes en una reserva minera localizada en el suroeste del territorio dominicano.
En este proyecto participa también la Universidad de Barcelona, en España.
Los trabajos contemplan análisis especializados, adquisición de insumos y transferencia de conocimientos para personal técnico dominicano. También se busca explorar proyectos de desarrollo minero sostenible y mecanismos de cooperación internacional no reembolsable.
¿Por qué son importantes las tierras raras?
Las tierras raras son un conjunto de elementos químicos utilizados en diferentes procesos industriales y tecnológicos. Su importancia ha aumentado por su presencia en productos y tecnologías vinculados con la transición energética, la electrónica y la fabricación de componentes avanzados.
Estados Unidos ha buscado ampliar sus fuentes de suministro y desarrollar cadenas de producción más resistentes ante posibles interrupciones.
En ese escenario, República Dominicana intenta posicionar sus recursos minerales como una oportunidad para atraer inversión, desarrollar capacidades técnicas y participar en nuevas cadenas de valor.
La cooperación con Washington y, paralelamente, con la Unión Europea muestra el interés dominicano por explorar el potencial de sus recursos sin depender de un solo socio internacional.
