San José de Iturbide, Gto.- Colectivos feministas, familiares y conocidos de Sarahí Vázquez Vázquez, continúan exigiendo una condena ejemplar por su feminicidio a manos de quien fuera su esposo Fernando “N”, desde el mes de julio del 2025.

Acorde a datos oficiales, Sarahí Vázquez Vázquez, de 25 años y madre de un menor, en ese entonces de cuatro años, fue vista por última vez el 8 de julio de 2025, cuando salió de su domicilio en la colonia Prados del Rosario, en San José de Iturbide.

Posteriormente, la familia de Sarahí Vazquez, denunció que la notificación formal de la desaparición ocurrió hasta el 11 de julio y que la ficha de búsqueda se emitió el día 13, señalando retrasos en la activación de protocolos y en la obtención de videos de cámaras cercanas.

Entre julio y noviembre del año pasado 2025, se desplegaron operativos interinstitucionales para poder localizar a Sarahí, con participación de la Fiscalía General del Estado (FGE), la Comisión Estatal de Búsqueda, FSPE y corporaciones municipales.

Su esposo Fernando “N”, fue vinculado a proceso el 20 de diciembre, como presunto responsable del feminicidio de Sarahí, sin embargo, las tareas para encontrar e inhumar el cuerpo comenzaron desde el lunes 09 de enero, estando presente Fernando “N” para señalar a las autoridades el lugar donde enterró a Sarahí.

Finalmente, el pasado 13 de febrero, autoridades estatales confirmaron su localización en un predio ubicado en la comunidad de La Yerbabuena, perteneciente al municipio iturbidense.

Exigen condena ejemplar

Por ello, Colectivos feministas, familiares y conocidos de Sarahí Vázquez Vázquez exigen se fije una condena ejemplar, pero, principalmente proporcional a la gravedad del caso, pues, hasta el momento, no se ha emitido una sentencia definitiva en contra del autor del feminicidio.

“Por eso seguimos exigiendo justicia, porque está aún no llega. A casi un año del feminicidio de Sarahi, el sistema parece proteger más al feminicida que a la propia víctima y a su familia”, señalaron grupos de colectivas.

En el mismo sentido, también denunciaron lentitud en el proceso judicial, acompañado de una constante indiferencia institucional en el caso, que solo prolonga el dolor que ha causado el feminicidio de Sarahí.

“Nos arrebataron la paz y la tranquilidad, porque la violencia no terminó con el feminicidio: continúa a través de la revictimización, los ataques en redes sociales, las mentiras y la impunidad”, indicaron.