Ciudad de México, México.- El abasto de combustibles en México enfrenta un escenario cada vez más complejo ante la volatilidad internacional generada por el conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte de petróleo a nivel global.

Aunque el Gobierno federal ha sostenido que estas tensiones no impactarán de forma directa a la economía nacional, especialistas advierten señales que apuntan en sentido contrario. Para el analista Atzayaelh Torres, el país ya enfrenta presiones estructurales en su sistema energético que podrían derivar en problemas de suministro.

En su análisis, el especialista subraya que la seguridad energética no depende de discursos de autosuficiencia, sino de la capacidad real de almacenamiento y respuesta ante contingencias. En ese sentido, alertó que las Terminales de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Petróleos Mexicanos (Pemex) reflejan un riesgo operativo creciente.

De acuerdo con su diagnóstico, el sistema nacional de petrolíferos se encuentra bajo estrés, con niveles de inventario que, en algunos casos, apenas cubrirían horas de demanda, muy por debajo de los estándares internacionales que recomiendan reservas mínimas de al menos cinco días.

Focos rojos en almacenamiento y distribución

Conflicto en Oriente Medio y bloqueo del estrecho de Ormuz presionan precios de gasolina y diésel; expertos advierten riesgo de desabasto en México (Foto: Twitter)

Entre los casos más críticos, se reporta que la terminal de Reynosa habría alcanzado niveles de almacenamiento prácticamente nulos, mientras que en Mazatlán se han presentado dificultades para la distribución de combustibles, obligando a operadores a trasladar producto desde otras regiones.

Esta situación, señala el análisis, no es aislada, sino resultado de una presión simultánea en distintos frentes. Por un lado, el encarecimiento del transporte marítimo —impulsado por la tensión en el estrecho de Ormuz— ha elevado los costos logísticos de manera significativa, lo que ha reducido la participación de importadores privados.

Por otro, la infraestructura nacional enfrenta limitaciones derivadas de cuellos de botella en la refinación y fallas operativas recurrentes. Tan solo en abril se han registrado decenas de interrupciones, lo que evidencia un sistema operando al límite de su capacidad.

Medidas de contención, pero sin solución estructural

Conflicto en Oriente Medio y bloqueo del estrecho de Ormuz presionan precios de gasolina y diésel; expertos advierten riesgo de desabasto en México (Foto: Twitter)

Ante este panorama, Pemex ha optado por estrategias emergentes para evitar interrupciones mayores en el suministro, como el traslado urgente de combustibles entre regiones. Sin embargo, expertos consideran que estas acciones son paliativas y no resuelven el problema de fondo.

El desbalance entre producción, almacenamiento y consumo, sumado a la falta de expansión en infraestructura, mantiene al país en una situación vulnerable frente a cualquier alteración en los mercados internacionales o fallas internas.

Así, el panorama energético en México se perfila como uno de los principales retos a corto plazo, especialmente en un contexto global donde los precios del petróleo y los combustibles continúan sujetos a factores geopolíticos impredecibles.