Según el reporte oficial, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una inflación anual de 3.55 por ciento en la primera quincena de junio, una cifra inferior a las previsiones del mercado y más cercana al objetivo permanente de 3 por ciento establecido por el banco central.
Inflación se ubicó por debajo de las expectativas
El dato sorprendió a analistas financieros debido a que se colocó por debajo de todas las estimaciones recopiladas previamente. La expectativa promedio apuntaba a una inflación anual cercana al 3.72 por ciento, por lo que el resultado representó una moderación más pronunciada de lo anticipado.

Por su parte, la inflación subyacente, indicador que elimina los componentes más volátiles como alimentos frescos y energéticos para medir con mayor precisión la tendencia de los precios, se ubicó en 4.12 por ciento anual.
Aunque este indicador continúa por encima de la meta de Banxico, mostró una ligera desaceleración y se mantuvo prácticamente en línea con las previsiones del mercado.
¿Qué productos aumentaron y cuáles bajaron de precio?
Durante las primeras dos semanas de junio se registraron incrementos importantes en algunos productos y servicios relacionados con el consumo cotidiano y las vacaciones de verano.
Entre los artículos que presentaron mayores aumentos destacan:
- Boletos de avión
- Papa
- Aguacate
- Vivienda y costos relacionados con el hogar
En contraste, algunos productos alimenticios mostraron reducciones en sus precios, ayudando a contener la inflación general.
Los principales descensos se observaron en:
- Jitomate
- Huevo
- Chile o pimiento
Estos movimientos contribuyeron a que el indicador general registrara una desaceleración más rápida de la prevista.
Banxico mantiene cautela ante el comportamiento de los precios

La publicación de este dato ocurre un día antes de que la Junta de Gobierno de Banxico anuncie su decisión sobre la tasa de interés de referencia.
La expectativa predominante entre especialistas es que el banco central mantenga la tasa en 6.5 por ciento, nivel que representa uno de los más bajos observados desde 2022.
Las autoridades monetarias han insistido en que, pese a la moderación observada en los precios, aún existen riesgos inflacionarios que obligan a mantener una postura prudente.
La gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, ha señalado anteriormente que el actual nivel de tasas sigue siendo compatible con el objetivo de conducir la inflación hacia la meta del 3 por ciento.
Inflación podría seguir desacelerándose

Las previsiones oficiales apuntan a que la inflación continuará moderándose gradualmente durante los próximos meses.
Banxico estima que el indicador converja de manera sostenida hacia su objetivo durante el segundo trimestre de 2027, aunque algunos economistas consideran que los precios de los servicios podrían mantener presiones adicionales sobre el costo de vida.
La desaceleración económica también juega un papel importante en este escenario. La menor demanda interna ha contribuido a contener parte de las presiones inflacionarias, aunque también refleja un entorno de crecimiento más débil.
En su más reciente informe trimestral, publicado a finales de mayo, el Banco de México redujo su expectativa de crecimiento económico para 2026.
La previsión pasó de 1.6 por ciento a 1.1 por ciento, debido principalmente a una menor dinámica de inversión y a un entorno económico que continúa mostrando señales de desaceleración.
