Unas mantecadas, un Danup, unas galletas y una ‘Coca’ terminaron por abrirle la puerta del futbol profesional a Alexis Vega, convocado de la Selección Mexicana, quien estuvo a punto de perder su gran oportunidad en el futbol profesional no querer levantarse de la cama una mañana… un momento que eventualmente lo llevó a dos Copas del Mundo.
Al igual que Joel Huiqui encontró su camino como DT del Cruz Azul por un encuentro casual con la persona correcta en una panadería del barrio en la Ciudad de México, Alexis Vega no habría llegado a la visoría con Toluca sin la persuasión de unos esponjosos bizcochos.
¿Así que cuántas oportunidades te estarás perdiendo por no comer pan?
Así convencieron a Alexis Vega de entrenar, con galletas y pan
Alexis Vega creció en Santa Isabel Tola, muy cerca del paradero Indios Verdes, en Ciudad de México. Ahí encontró el amor por el futbol en las cascaritas del barrio y en la porra del Cruz Azul.
El futbol le apasionaba a ‘El Muñequito’, como le dicen en su colonia, pero las sesiones de entrenamiento no le gustaban, por lo cual había que convencerlo para desarrollar su potencial, según contó Jorge Aranda, uno de sus primeros entrenadores, en entrevista con ESPN.
“Lo llevaba al cerro, a una cancha de tierra que hay allá arriba, y ahí entrenaba con los demás chavos, terminaba y lo traía de regreso. Lo especial para él eran unas hamburguesas de Martín Carrera, lo tenía que llevar a él y los que cupieran en la camioneta, para comprarle sus tres hamburguesas y sus cocas”, contó a dicho medio deportivo.

Vega recuerda con cariño esa época. En conversación con el pódcast Pláticas Aldiente, narró cómo a los 14 años quedó fuera de las fuerzas básicas de Pumas y dejó el futbol un año: “Dejé de soñar, dije ‘pinche futbol, ya no quiero jugar más’”.
Sin embargo, el gusto por el deporte seguía, así que iba a las canchas del barrio, donde había entrenadores lo impulsaron. “Un técnico, que ya no está con nosotros me ayudó mucho, si no fuera por él no estaría aquí (…) Él iba por mí a mi casa, me ponía a subir el cerro, a entrenar en una cancha con vidrios y piedras”, dijo en el pódcast.
El entrenador, conocido como ‘El Güero’, solía motivarlo comprándole golosinas, pues estaba seguro de que iba para “cosas grandes”. “Yo voy a entrenar, ‘Güero’, si me compras mis galletas y mi Coca”, le decía Alexis.
Alexis Vega pidió unas mantecadas a cambio de una visoría con Toluca
La oportunidad de Alexis Vega con Toluca llegó gracias a una red de entrenadores y vecinos de Santa Isabel Tola que buscaban una alternativa para que Alexis pudiera ingresar a un club profesional.
Jorge Aranda recordó a ESPN que el profesor Alberto Cuate, integrante de la estructura de Toluca, los invitó a participar en unas visorías en Metepec. Entre los cerca de 40 jóvenes que viajaron, consideraban que Vega era quien tenía mayores posibilidades de quedarse.

Vega recordó en el pódcast que cuando lo invitaron, él les respondió: “Simón, pero ya sabes mi condición para ir”. Así que el entrenador se fue muy temprano, “a comprarme mi Coca y mis galletas”.
Esa mañana, una camioneta ya lo esperaba afuera de su casa, tocaron su zaguán y le gritaban: “¡Muñeco, sal, cabrón, ya te estamos esperando para ir a jugar!”
Alexis admitió: “Yo me hice el dormido, no quería ir a jugar ese día, era muy temprano. Va mi jefe y me despierta ‘te están gritando, cabrón, sal a dar la cara’. Le dije ‘mamá, diles que estoy dormido’. Mi jefa me paró más de a huevo, me metió a bañar en putiza y me fui para Toluca”.
Sobre ese momento, Jorge Aranda contó a ESPN: “Le tuve que decir a mi hijo que lo fuera a sacar de su casa, le tocaba y no despertaba, hasta que lo despertaron. Me hizo un berrinche, me dijo que él no iba si no le compraban unas mantecadas y Danup. Me dijo: ‘no me subo al camión si no me lo compras’, tuve que ir en la camioneta para ir por ellas. Llegamos a Metepec, nos recibió el profe Alberto Cuate, el profe de la Sub-17 lo vio, jugaron 30 minutos, lo pararon, hablaron con él y ahí comenzó su historia”.

Así fue la visoría de Alexis Vega con Toluca
Una vez en las pruebas oficiales, Alexis se encontró entre aproximadamente 150 jugadores vestidos de blanco. Conforme avanzaron los filtros, el grupo se redujo hasta quedar cerca de 20 futbolistas para el examen final.
Según relató el propio atacante en Pláticas al Diente, el último filtro consistió en un partido contra el equipo titular de la Sub-17 de Toluca. Vega anotó tres goles y llamó la atención de los entrenadores al grado de que fue retirado del encuentro antes de concluir.
Mientras abandonaba la cancha, el entrenador de la Sub-20 pidió que fuera incorporado de inmediato a su categoría, saltándose por completo la Sub-17 pese a que apenas tenía 15 años.
Los sacrificios de la familia de Alexis Vega
El camino hacia el profesionalismo implicó sacrificios para toda la familia Vega. En Pláticas al Diente, Alexis recordó que en una ocasión incluso vendieron la sala, el comedor y otros bienes de la casa para financiarle un torneo en Estados Unidos.

Años más tarde, cuando ingresó a las fuerzas básicas de Toluca, los sacrificios continuaron. Durante una etapa viajaba diariamente desde Indios Verdes hasta Metepec.
“Cuando se iba a Toluca, se tenía que parar a las 4:30 y a las 5:30 tenía que estar en el metro Indios Verdes”, contó su padre Ernesto Vega, a ESPN.
Con el tiempo se mudó a la casa club del conjunto escarlata. Ahí enfrentó dificultades económicas. En ocasiones no tenía dinero para comprar un refresco y lavaba personalmente sus uniformes mientras otros compañeros utilizaban el servicio de lavandería, relató en el pódcast.
Durante esa etapa recibió apoyo de las trabajadoras del club, quienes le regalaban jabón, suavizante y comida. Vega ha contado que años después volvió al Estadio Nemesio Diez para agradecerles personalmente el respaldo que recibió cuando más lo necesitaba.
El futbolista también cumplió una promesa que hizo siendo niño: a los nueve años le dijo a su madre que algún día sería profesional, le compraría una casa y la retiraría de trabajar. Con el paso de los años logró cumplir ese objetivo.
Después de consolidarse en Toluca, pasar por Chivas y regresar al club escarlata, Alexis Vega alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera al disputar la Copa del Mundo de Qatar 2022.
El delantero reveló en Pláticas al Diente que la emoción lo rebasó antes de su debut mundialista. Camino al estadio recordó todo el esfuerzo realizado por su familia y no pudo contener las lágrimas: “Lloré en el autobús”.
La emoción volvió cuando escuchó el Himno Nacional frente a miles de aficionados mexicanos. Para Vega, ese momento representó la recompensa a años de sacrificios personales y familiares.
Ahora, en el Mundial 2026, el atacante llega como una de las figuras de Toluca tras su regreso al club donde comenzó su formación. También mantiene una cuenta pendiente: marcar su primer gol en una Copa del Mundo.
