Yuriria, Guanajuato.- Las lluvias atípicas registradas en Guanajuato mantienen incierto el panorama para la producción agrícola de este año, debido a que los cambios en las condiciones climáticas han provocado afectaciones en cultivos y dificultan establecer un pronóstico confiable más allá de los próximos tres días.
Marisol Suárez Correa, secretaria del Campo, informó que en el estado se tienen alrededor de 383 mil hectáreas sembradas de maíz, de las cuales 238 mil corresponden a cultivos de temporal y 145 mil a riego. En el caso del sorgo, existen aproximadamente 150 mil hectáreas sembradas, 85 mil de riego y 65 mil de temporal.
La funcionaria, señaló que, aunque las lluvias recientes han sido benéficas para buena parte de los cultivos, principalmente para el maíz que se encuentra en etapa de espigamiento y formación de mazorca, las condiciones meteorológicas atípicas impiden garantizar cuál será el comportamiento de las cosechas en las próximas semanas.
“Ahorita se anunciaron lluvias que están cayendo bien y en buen momento, porque muchos maíces ya están espigando, formando su mazorca y es cuando necesitan agua; pero asegurar lo que pasará en 15 o 20 días no hay una certeza. Ya no hay un pronóstico certero de más de tres días”, explicó.
Reportan daños en 9 mil hectáreas
Suárez Correa dio a conocer que, hasta el momento se tiene un reporte de 9 mil hectáreas afectadas por granizo, lluvias atípicas y fuertes vientos en los municipios de Pénjamo, Abasolo, Manuel Doblado y Cuerámaro.
Ante estas afectaciones, indicó que ya se trabaja con el seguro catastrófico, cuya cobertura contempla a los 46 municipios del estado. En contraste, los reportes de daños ocasionados por sequía son, hasta ahora, “muy pocos”.
Estiman hasta 1.2 millones de toneladas de maíz
En cuanto a la producción, la secretaria del Campo estimó que Guanajuato podría alcanzar entre un millón y un millón 200 mil toneladas de maíz, considerando un rendimiento aproximado de 10 toneladas por hectárea y en sorgo se estima alrededor de 700 mil toneladas.
Sin embargo, aclaró que no existe un censo definitivo sobre la producción, debido a que los agricultores no están obligados a reportar cuánto cosechan, aunque la dependencia realiza estimaciones y levantamientos en coordinación con los productores.
Lluvias atípicas ponen en riesgo cultivos de Guanajuato y mantienen incierta la cosechaRespecto a la comercialización, señaló que el estado tiene asegurada la colocación de alrededor de 800 mil toneladas con la industria harinera, destinadas al consumo humano.
Para el volumen restante, estimado en alrededor de 400 mil toneladas, la Secretaría del Campo mantiene negociaciones con el sector pecuario, debido a que la industria de consumo humano no tiene capacidad para absorber toda la producción de granos del estado.
Precio internacional mantiene presión sobre productores
Sobre el precio del maíz, Suárez Correa recordó que, este se encuentra sujeto a las condiciones del mercado internacional y estimó que podría mantenerse en niveles similares a los del año pasado, alrededor de 5 mil pesos por tonelada.
Finalmente, reconoció que este precio resulta insuficiente para los productores, por lo que aseguró que se mantiene la coordinación entre los gobiernos federal y estatal para buscar alternativas que permitan mejorar las condiciones de comercialización y rentabilidad del campo guanajuatense.

Productores de maíz de temporal en Acámbaro temen pérdidas por sequía y falta de lluvias
La falta de lluvias comienza a generar preocupación entre productores de maíz de temporal, quienes enfrentan una temporada agrícola complicada debido a la escasez de agua y a las condiciones de sequía que prevalecen en distintas zonas rurales de Acámbaro.
Abraham Duran campesino señala que las precipitaciones han sido insuficientes para garantizar el desarrollo de las milpas. Aunque en algunos lugares se han registrado lluvias ligeras durante los últimos días, estas no han sido suficientes para recuperar la humedad del suelo, que presenta importantes grietas debido a la falta de agua.
“Nos ha llovido muy poco la tierra se encuentra seca y las plantas de maíz no han crecido en su totalidad, los campesinos de temporal dependemos prácticamente de las lluvias para sacar adelante nuestras cosechas, por lo que la ausencia de precipitaciones representa un riesgo importante para nuestra economía”.
De acuerdo con Abraham habitante de la localidad de Moncloa, algunas milpas todavía logran mantenerse gracias a las pequeñas lluvias conocidas entre los productores como “peluza”, además del rocío que cae durante las noches. Esta humedad permite que algunas plantas continúen absorbiendo agua a través de sus hojas y tallos, logrando conservarse por el momento.

Sin embargo, la situación es diferente en otras parcelas, donde las plantas ya presentan signos severos de deterioro y algunas incluso se han secado completamente. Durante un recorrido por su parcela, el productor mostró las condiciones de la tierra, visiblemente cuarteada y con grandes grietas. Las plantas de maíz presentan un desarrollo limitado y, aunque algunas ya se encuentran en etapa de espigamiento, lo hacen en condiciones adversas.
“Ya muchas se están secando. Están espigando, pero están echando los quilotitos a fuerzas, algunas plantas todavía permanecen en pie y otras comienzan a perder vitalidad debido a la falta de humedad”.
La esperanza de los campesinos permanece puesta en que durante las próximas semanas puedan registrarse lluvias suficientes para recuperar los cultivos. Una precipitación abundante permitiría que parte de las plantas que aún sobreviven pudieran recuperarse y completar su ciclo productivo.
“Estamos con la esperanza de que un día Dios nos mande una buena agua y a ver si algo se repone y algo nos da, porque sí está crítico el año”. A la preocupación por la falta de agua se suma el alto costo de producción que enfrentan los agricultores. Semillas, fertilizantes, preparación de la tierra, combustible y demás insumos representan importantes inversiones para quienes trabajan las parcelas, por lo que una cosecha reducida o perdida significaría un fuerte golpe económico para las familias campesinas.
El productor recordó además que durante el año pasado el precio que recibieron por el maíz fue bajo, situación que dificultó recuperar la inversión realizada durante el ciclo agrícola. Ante el riesgo de que las condiciones de sequía continúen y provoquen pérdidas en los cultivos, los productores hicieron un llamado a las autoridades estatales y federales para que contemplen mecanismos de apoyo para las familias del campo que pudieran resultar afectadas.
Para quienes dependen completamente del temporal, cada precipitación representa una oportunidad para salvar parte de la cosecha. Sin embargo, conforme avanza la temporada y la tierra continúa perdiendo humedad, aumenta la preocupación por las pérdidas que podrían registrarse.
*Con información de Luis Telles y Lourdes Juárez
