1.- Los Estefanía, un problema para Cortazar

Los hermanos Mauricio y Diego Estefanía Torres se convirtieron en los pilares del proyecto político familiar que logró arrebatarle al PAN el gobierno de Cortazar bajo las siglas de Movimiento Ciudadano. Asumieron el poder en una especie de cogobernanza, con posiciones repartidas entre los grupos cercanos a cada uno. Sin embargo, esa alianza familiar trasladada a la administración pública terminó fracturada en cuestión de un año.
Pero lo ocurrido ayer ni siquiera tiene un antecedente cercano en Guanajuato. De la expulsión de Diego de la Junta Municipal de Agua Potable con apoyo policial, pasando por las confrontaciones posteriores, su salida de Movimiento Ciudadano y su llegada a la dirigencia municipal del PRI, el conflicto escaló hasta un punto impensable: Diego acusó públicamente a su hermano, el alcalde Mauricio Estefanía, de estar detrás del ataque armado que presuntamente iba dirigido contra él y en el que resultaron heridos uno de sus hijos y un escolta.
Más allá de que corresponderá a la Fiscalía determinar qué ocurrió y quiénes son los responsables, el hecho más delicado fue la decisión de señalar directamente al presidente municipal y a personas de su entorno político.
La confrontación tampoco terminó ahí. Acompañado por varias personas y con la sorpresiva y hasta ahora no aclarada presencia de elementos de la Guardia Nacional, Diego tomó las instalaciones de la empresa de transportes familiar, donde también se encuentra la vivienda de Mauricio Estefanía. Hubo confrontación, un conato de pelea y las cámaras de seguridad fueron desactivadas. Horas después agentes de la Fiscalía General del Estado tuvieron que intervenir como mediadores sin que, hasta la medianoche, pudiera alcanzarse algún acuerdo.
En los gobiernos abundan los rompimientos políticos, pero pocos llegan a este nivel de confrontación pública. Más aún cuando se acompañan de acusaciones de extrema gravedad —sin pruebas públicas hasta ahora— y de hechos violentos que aún no han sido esclarecidos.
El conflicto familiar dejó de ser privado desde hace meses, pero ahora ha entrado en una dimensión mucho más preocupante: una donde se desdibujan las fronteras entre poder político, disputas personales, instituciones de gobierno y violencia. Y eso ya no es un problema de los Estefanía; es un problema para Cortazar.
2.- TEEG descarta violencia política de alcalde de Dolores Hidalgo

El Tribunal Estatal Electoral de Guanajuato (TEEG) resolvió que el presidente municipal de Dolores Hidalgo, Adrián Hernández Alejandri, no cometió violencia política en razón de género en contra de una regidora de oposición.
El caso deriva de una sesión del Comité de Adquisiciones celebrada en abril, en la que se avanzaría en la licitación de los seguros de vida para policías y agentes de tránsito, además de la compra de materiales para un programa municipal. El alcalde publicó un video en sus redes sociales en el que criticó la inasistencia de las regidoras de oposición Guillermina Méndez Rodríguez, de Morena, y Elizabeth Núñez Zúñiga, de Movimiento Ciudadano.
El panista las balconeó, porque dijo que promovían el programa de ayuda, pero al final no cumplían con sus obligaciones en la administración pública.
La exhibida que les dio terminó en que una de ellas interpuso una denuncia al panista de haber incurrido en violencia política en razón de género. Sin embargo, el Tribunal consideró que en el video no existieron expresiones o ataques basados en género, se trataba de una crítica y estaba dentro de la libertad de expresión.
Donde sí encontró una vulneración fue en la actuación de la secretaria del Ayuntamiento, María Teresa Peña Gutiérrez, al impedir que una de las regidoras de oposición ejerciera plenamente su derecho a participar y expresar sus opiniones. Además, el Tribunal señaló que el alcalde no intervino para garantizar que ello ocurriera.
En pocas palabras, el TEEG recordó a la secretaria del Ayuntamiento que debe garantizar que los integrantes del Cabildo puedan emitir sus opiniones sobre los asuntos discutidos en las sesiones. En el caso del alcalde, debe intervenir cuando ese derecho sea limitado, por las atribuciones que tiene para conceder el uso de la voz. Que se dé el derecho al pataleo, como ocurre en estos órganos colegiados.
3.- El micrófono mundial de las buscadoras

Mañana inicia el Mundial con el evento inaugural en la Ciudad de México, pero la celebración llegará acompañada de movilizaciones que buscarán aprovechar la atención internacional para exhibir los graves problemas del país, y donde uno de los más profundos es la crisis de desapariciones y crisis forense.
Desde Guanajuato buscadoras anunciaron su participación. El colectivo Hasta Encontrarte se sumará a la movilización para llevar su exigencia a una vitrina que el gobierno no podrá ignorar: “Queremos una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien no se reúne con nadie de ninguna lucha social, solo con artistas, pero para las víctimas de este país no ha tenido tiempo”, dijo Bibiana Mendoza, integrante de Hasta Encontrarte.
Las movilizaciones de colectivos de búsqueda llevan varios días en la capital y las otras ciudades sede, con la colocación de lonas y otras acciones, pero para mañana se prevé la concentración más grande a la par del evento mundial.
Lo que estas protestas dejan claro es la percepción de que el Estado mexicano suele reaccionar más ante la exhibición pública que ante el problema mismo, que ante la demanda legítima. En el caso de las madres buscadoras, la falta de una reunión con la presidenta alimenta esa convicción, pero donde el fondo es el abandono sistemático del gobierno.
Es previsible que desde el oficialismo surjan intentos por desacreditar la protesta o vincularla con otros movimientos —la CNTE hizo un llamado público a las buscadoras a manifestarse—. Sin embargo, hacerlo implica evadir nuevamente el fondo del asunto. Las desapariciones no son una bandera prestada. Es ante la respuesta de corto alcance y el abandono que se terminó buscando un micrófono mundial, la exhibición que tanto detestan los gobernantes.
Contra Retrato
Ildefonso Guajardo Villarreal

El exsecretario de Economía de México consideró que existen varios riesgos en la revisión del T-MEC que el gobierno federal debe tener presentes. Entre ellos, que en las negociaciones se cuelen otros asuntos, como los temas migratorios y de seguridad. También advirtió que no se debe ceder a presiones para establecer criterios de contenido nacional, como exige Estados Unidos y ya lo hizo durante la negociación original, ni aceptar factores de estacionalidad que limiten o impidan, por ejemplo, el ingreso de productos frescos mexicanos cuando la producción estadounidense esté en temporada.
Guajardo Villarreal encabezó un encuentro virtual con la organización Alma de México y reconoció que hoy existen condiciones distintas a las que enfrentó cuando condujo las negociaciones del acuerdo comercial. Una de ellas es que el presidente Donald Trump parece escuchar poco o dejarse influir cada vez menos por los integrantes de su gabinete en materia económica.
Uno de los planteamientos centrales que hizo fue que México no debe aceptar una negociación fácil: “no es tener un acuerdo, es la calidad del acuerdo”. Advirtió que podrían presentarse presiones importantes para el país que terminen llevando a aceptar condiciones adversas o a permitir que las mesas de negociación se contaminen con asuntos ajenos.
Entre los factores a favor de México mencionó que una ruptura o la falta de acuerdo tendría un alto costo político para Trump, pues existe un amplio respaldo en Estados Unidos para mantener el tratado comercial. También destacó el alto nivel de integración económica entre ambos países, aunque consideró indispensable enviar señales de confiabilidad como socio estratégico. En ese sentido, señaló que el gobierno federal debe ser cuidadoso con los mensajes que envía a China y con los sectores en los que permite su participación, particularmente en tecnología e infraestructura.
Otro punto relevante es que, según Guajardo Villarreal, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo debe depositar plena confianza en su negociador, Marcelo Ebrard. Consideró que eso no ocurre cuando se colocan figuras paralelas o “satélites”, como Altagracia Gómez Sierra. Además, advirtió que los intereses electorales pueden distraer y también contaminar las negociaciones.
