Seguro que tú, como cada vez más gente, pasas buena parte de tu tiempo de ocio en plataformas digitales. Los videojuegos, las apuestas, el streaming y mucho más están volcados en el entorno digital, así que te dan la opción de disfrutar de tus aficiones donde sea y cuando sea, pero eso también implica que quedas expuesto a riesgos como la suplantación de identidad, el robo de contraseñas o el robo de datos bancarios.
Las grandes empresas tecnológicas tratan continuamente de mejorar sus medidas de seguridad digitales para ayudarte a mantenerte protegido, pero su alcance solo te cubre hasta cierto punto. Los ciberatacantes siempre tratan de innovar en sus intentos de estafa, así que debes hacer todo lo posible para tomar medidas de precaución que te ayuden a protegerte todavía más. Y ahí es donde el método de seguridad ‘Triple V’ puede resultarte muy útil.
¿Qué es el método de seguridad Triple V?
Este sistema constituye una serie de pautas de seguridad que pueden ayudarte a protegerte en los entornos digitales y prevenir los intentos de estafa y los hackeos. Se trata de un sistema muy fácil de entender, elaborado justamente para que cualquier usuario promedio pueda tenerlo presente y aplicarlo en su día a día. Estas son sus tres ‘V’:
1. Verifica la identidad
Lo primero consiste en verificar la identidad de las entidades o los sujetos con los que interactúas online. Si recibes un correo, consiste en verificar el remitente, por ejemplo comprobando que su dirección de correo sea la correcta. Y si entras en una tienda online, la idea es verificar que el dominio web sea el adecuado y que no estés accediendo a una tienda fraudulenta.
Los hackers aprovechan especialmente la suplantación de identidad para robar datos de sus víctimas, así que esta primera ‘V’ es fundamental para garantizar tu seguridad en internet. Algunos dominios seguro que ya los conoces, como los de Amazon o Netflix. Otros, como los de las mejores casas de apuestas deportivas mexicanas, puedes verlos en comparadores como Deadspin promociones apuestas deportivas para asegurarte de acceder solo a webs legítimas.
2. Valida el contenido
Si la primera ‘V’ se centra en la identidad, la segunda ‘V’ gira en torno al contenido. Debes validar el contenido que tienes delante para asegurarte de que se corresponda con un contenido legítimo, y que esté libre de aspectos problemáticos. Un ejemplo clásico son los correos electrónicos enviados por entidades bancarias, donde en ningún caso se te tendrían que solicitar credenciales de acceso ni pagos inesperados.
Lo mismo ocurre con las plataformas web, las apps para el celular o las notificaciones push. Cualquier forma de contenido digital que empiece a solicitarte datos sensibles, pagos que no son lógicos, o sencillamente que actúe de manera inusual, debe hacer saltar todas tus alarmas. En esos casos, no respondas ni interactúes, y trata de contrastar ese contenido de manera independiente para comprobar si es auténtico o no.
3. Vigila el canal de comunicación
Si todo lo anterior está en orden, es hora de revisar la tercera ‘V’, que está centrada en el canal de comunicación de cada caso. A grandes rasgos, implica comprobar la seguridad de la comunicación en sí, por ejemplo verificando que tu conexión a internet esté debidamente cifrada, que la página web que visitas cuente con un certificado SSL, y que tu gestor de correo electrónico sea legítimo y no esté comprometido.
En internet, el canal de comunicación puede verse vulnerado de muchas maneras. Una de las vulnerabilidades más conocidas son las redes Wi-Fi públicas, que puede que no sean maliciosas, pero definitivamente sí son vulnerables a los ataques de intermediario. Adoptar medidas como cifrar la conexión con una VPN, mantener los dispositivos libres de malware, y usar navegadores web seguros, pueden ayudar mucho en la protección de la comunicación.
El ocio digital y la seguridad son compatibles
Es cierto que en México no han dejado de crecer las estafas digitales, y justo por eso es tan necesario prestar más atención a lo que hacemos online y reforzar nuestra seguridad digital. Pero la buena noticia es que no hace falta que seamos técnicos en ciberseguridad para poder hacerlo. Este protocolo de las tres ‘V’, bien aplicado, permite identificar la mayoría de los intentos de fraude y mantener nuestros datos y nuestro dinero a salvo.
Además, existen herramientas de software que pueden ayudarnos a hacer parte de esta comprobación por nosotros. En particular, las herramientas antiphishing que están integradas en muchos antivirus son ideales para bloquear páginas web fraudulentas y remitentes de correo electrónico falsos antes de que podamos caer en sus estafas. A la hora de navegar y comprar online, toda protección es poca.