Irapuato, Guanajuato.- Para que el Mercado de la Fresa en Irapuato inicie operaciones, además de que concluya la última fase de las obras físicas, a decir de la alcaldesa Lorena Alfaro García, solo falta una cosa: la voluntad de la titular estatal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Irma González Sánchez, para autorizar el carril de desaceleración.
“Estamos todavía en una etapa de obra que es muy necesaria para que pueda funcionar, pero también estamos haciendo las gestiones ante la Secretaría de Comunicaciones para que nos permitan hacer un carril de desaceleración y puedan ingresar al lugar”, dijo Alfaro García.

Este proyecto, creado para que los productores de fresa tuvieran espacios adecuados para la venta de la frutilla, no ha podido abrir sus puertas porque aún no concluyen las obras y está pendiente el carril de desaceleración.
Alfaro García señaló que el gobierno municipal cumplió con todos los requisitos que le competen.
“No nos hace falta absolutamente nada; lo que ocupamos es la voluntad de la delegada para que trabaje por Irapuato en las gestiones que se le han estado solicitando desde el año pasado. Tenemos todas las gestiones por escrito y con una referencia muy puntual de la necesidad de su intervención para resolver distintas problemáticas en la ciudad.
En este caso, el acceso al Mercado de la Fresa lo hemos solicitado formalmente por escrito. También hemos hecho otras peticiones en esa misma zona, a la altura de Santa Elena, donde hay una problemática con el transporte público para que las personas puedan descender de manera segura. Nosotros ya hicimos el puente peatonal que le correspondía a la federación, así como el de La Soledad; estamos realizando varias acciones que no nos corresponden. A veces no pichan ni cachan ni dejan batear; lo que necesitamos es que nos den las autorizaciones para poder intervenir donde sí podemos hacerlo”, expresó.

En octubre próximo vence el comodato para la administración del Mercado de la Fresa; su renovación permitirá realizar los ajustes necesarios para la operación del inmueble una vez que concluya la última fase de los trabajos y se cuente con el carril de desaceleración.
