Durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que los estudios buscan conocer la cantidad y las características del agua que se encuentra a gran profundidad, así como descartar riesgos de contaminación de los acuíferos.
“Recuerden que en este momento se determinó solamente un sitio y en ese sitio se está haciendo el análisis del agua primero antes que nada”, afirmó. Añadió que ya se alcanzó la profundidad prevista para identificar el tipo de agua presente: “Hay que garantizar cuánta agua, qué tipo de agua y que no haya contaminación con mantos acuíferos”.
Los resultados no bastarán para autorizar la explotación
La mandataria aclaró que los resultados de esta primera etapa no serán suficientes para aprobar la extracción de gas. Será necesario realizar evaluaciones adicionales para determinar si el proyecto puede llevarse a cabo sin comprometer los recursos hídricos.
Sheinbaum indicó que uno de los propósitos del análisis es estudiar la posibilidad de reutilizar el agua si se concluyera que la extracción de gas no convencional es viable. Subrayó, sin embargo, que aún no hay una decisión definitiva.
“Y después de eso todavía viene un proceso de estudio adicional para ver su factibilidad y la idea es que sea un reciclamiento de aguas, es el objetivo. Pero todavía está en estudio”, dijo.
Los antecedentes: estudios anunciados el 6 de agosto
Las obras forman parte de los estudios que el Gobierno federal anunció el 6 de agosto, cuando informó el inicio de perforaciones para evaluar la presencia de reservas profundas de agua salada que puedan aprovecharse en la extracción.
En esa ocasión, especialistas convocados por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) señalaron que los pozos tienen fines estrictamente hidrogeológicos, es decir, analizar el recurso hídrico y no extraer gas. También recomendaron descartar la explotación de yacimientos no convencionales en la cuenca Tampico-Misantla por su inviabilidad ambiental y social.
La Cuenca de Burgos, en la mira
La atención también se centra en la Cuenca de Burgos, zona con grandes reservas de gas natural en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. Sin embargo, el 5 de octubre, durante una comparecencia ante diputados, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, afirmó que no hay condiciones para aplicar el fracking en México, particularmente por las dificultades que implica el uso del agua.
Según Bárcena, la perforación autorizada se enfoca solo en estudiar la disponibilidad de agua salada profunda, por lo que no representa un permiso para explotar gas con esta técnica, que consiste en inyectar agua, arena y químicos a gran presión para fracturar el subsuelo y extraer gas o petróleo.
