Muere Dolores Huerta a los 96 años: la activista latina que convirtió el “¡Sí se puede!” en un símbolo de lucha

Ciudad de México, México.- Dolores Huerta, una de las figuras más importantes del movimiento campesino y la defensa de los derechos civiles en Estados Unidos, falleció este miércoles 28 de octubre a los 96 años, informó su familia mediante un comunicado difundido en redes sociales.

La activista, reconocida por su trabajo en favor de los trabajadores agrícolas y las comunidades latinas, fue una de las principales impulsoras de la organización sindical que dio origen a United Farm Workers (UFW). También popularizó la consigna “¡Sí se puede!”, convertida con el paso del tiempo en un emblema de la movilización social.

“Con profunda tristeza anunciamos que nuestra querida madre, Dolores Huerta, falleció hoy a la edad de 96 años”, comunicaron sus familiares, quienes solicitaron privacidad para atravesar el duelo y agradecieron las muestras de solidaridad recibidas desde distintos lugares del mundo.

La familia adelantó que próximamente dará a conocer los actos previstos para honrar la vida y el legado de la activista.

¿Quién fue Dolores Huerta?

Dolores Clara Fernández Huerta nació el 10 de abril de 1930 en Dawson, Nuevo México. Después de que sus padres se separaron, cuando ella tenía tres años, creció junto con sus hermanos bajo el cuidado de su madre, Alicia Chávez, en Stockton, California.

Su infancia transcurrió cerca de las comunidades agrícolas del Valle de San Joaquín, donde conoció las dificultades que enfrentaban las familias trabajadoras. Su madre administraba un restaurante y un hotel, y ayudaba a personas con pocos recursos, incluidos trabajadores del campo que necesitaban alojamiento.

Esa experiencia contribuyó a formar su sensibilidad ante la desigualdad y las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.

En 1955, Huerta comenzó a participar formalmente en la organización comunitaria al colaborar con Fred Ross en la sección de Stockton de la Organización de Servicios Comunitarios (CSO). Desde ese espacio impulsó campañas de registro de votantes, promovió la participación ciudadana y apoyó a las comunidades latinas en la defensa de sus derechos.

Con el tiempo, su trabajo se extendió más allá de la organización local y se convirtió en una lucha sostenida por mejorar las condiciones laborales de los campesinos y ampliar la representación política de las minorías.

Dolores Huerta, cofundadora del sindicato United Farm Workers, dedicó su vida a defender los derechos de los campesinos, las mujeres y los migrantes en Estados Unidos (Foto: Twitter)

Dolores Huerta y la lucha por los derechos de los campesinos

En 1962, Dolores Huerta y César Chávez fundaron la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo, organización que posteriormente se integró al movimiento sindical que dio origen a United Farm Workers, uno de los referentes de la defensa de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos.

Huerta desempeñó un papel fundamental como organizadora, negociadora y estratega política. Su labor no se limitó a convocar movilizaciones: también participó en negociaciones con empresas agrícolas y en campañas para exigir mejores salarios, condiciones laborales dignas y el reconocimiento de los derechos de los trabajadores.

En 1966, contribuyó a conseguir un acuerdo colectivo con Schenley Industries, compañía vinculada a la industria vitivinícola. Este avance representó un momento relevante para las negociaciones sindicales de los trabajadores del campo.

La activista también participó en campañas de boicot a productos agrícolas y en acciones de presión pública para que las empresas reconocieran las demandas de los jornaleros. Estas estrategias ayudaron a colocar las condiciones laborales del campo en el centro de la discusión política estadounidense.

Su trabajo contribuyó a fortalecer un movimiento que buscaba combatir los bajos salarios, la discriminación y la falta de garantías para quienes realizaban labores agrícolas.

“¡Sí se puede!”: el lema que trascendió el movimiento campesino

Una de las contribuciones más conocidas de Dolores Huerta fue la difusión de la frase “¡Sí se puede!”, un llamado a la organización colectiva y a la posibilidad de transformar las condiciones de desigualdad mediante la acción social.

Dolores Huerta, cofundadora del sindicato United Farm Workers, dedicó su vida a defender los derechos de los campesinos, las mujeres y los migrantes en Estados Unidos (Foto: Twitter)

La consigna se convirtió en una expresión emblemática del movimiento campesino y posteriormente fue retomada por organizaciones comunitarias, movimientos políticos y grupos que defienden los derechos civiles.

El lema sintetiza una parte central de su pensamiento: la importancia de la participación ciudadana, la solidaridad y la organización de las comunidades para enfrentar las injusticias.

Huerta también comprendió que las demandas laborales necesitaban acompañarse de cambios legales. Por ello, participó en campañas de cabildeo para impulsar reformas relacionadas con el acceso a servicios públicos, los derechos de los trabajadores agrícolas y la participación de las comunidades latinas.

Entre los avances vinculados con su actividad política se encuentran iniciativas para facilitar la realización del examen de conducir en español en California y la aprobación de la Ley de Relaciones Laborales Agrícolas de California de 1975, que reconoció derechos de organización y negociación colectiva para los trabajadores del campo.

Su lucha por las mujeres, los migrantes y las minorías

La trayectoria de Dolores Huerta no se limitó a las reivindicaciones sindicales. A lo largo de su vida, defendió los derechos de las mujeres, los migrantes y las comunidades históricamente marginadas.

En el ámbito laboral, cuestionó la exclusión de las mujeres de los espacios de decisión y promovió su participación en las organizaciones sindicales. Su activismo también abarcó los derechos reproductivos, la diversidad sexual y la igualdad de género.

En 2002, después de recibir el premio Puffin/Nation, creó la Fundación Dolores Huerta en Bakersfield, California. La organización impulsa proyectos de participación cívica, formación de liderazgos comunitarios y desarrollo juvenil, con especial atención a comunidades rurales y sectores con acceso limitado a recursos.

Dolores Huerta, cofundadora del sindicato United Farm Workers, dedicó su vida a defender los derechos de los campesinos, las mujeres y los migrantes en Estados Unidos (Foto: Twitter)

La fundación también ha trabajado en iniciativas relacionadas con infraestructura comunitaria, educación y defensa de los derechos civiles. Su enfoque busca fortalecer la capacidad de las propias comunidades para intervenir en las decisiones que afectan sus condiciones de vida.

En 2017, Huerta participó como copresidenta honoraria en la Marcha de las Mujeres en Washington D. C., una movilización que reunió a personas y organizaciones en defensa de la igualdad de género y otros derechos fundamentales.