La empresa informó que el empleado falleció la noche del martes mientras era trasladado a un hospital de la Ciudad de México para recibir atención especializada. Hasta el momento, Pemex no ha revelado la identidad de la víctima, argumentando la protección de sus datos personales.
Además, la compañía detalló que otros cinco trabajadores permanecen hospitalizados y bajo vigilancia médica permanente. Según el reporte oficial, los lesionados reciben atención en hospitales de alta especialidad y centros médicos locales.

El incendio ocurrió el pasado lunes en una torre de enfriamiento de la planta Hidros 2, mientras se realizaban maniobras para reincorporar otra torre de enfriamiento a las operaciones del complejo refinador, uno de los más importantes del país y con capacidad para procesar alrededor de 240 mil barriles diarios.
Aunque Pemex sostuvo que no hubo explosión y que el fuego fue controlado rápidamente, autoridades del Gobierno de Oaxaca habían reportado inicialmente una explosión dentro de la refinería. En un primer balance, la empresa indicó que seis personas habían resultado heridas, tres de ellas trabajadores de la petrolera, y aseguró que la operación continuaba con normalidad.

El accidente en Salina Cruz se suma a una serie de incidentes recientes que han golpeado la infraestructura de Pemex. Apenas en marzo pasado, un incendio en la refinería de Dos Bocas dejó cinco personas fallecidas, situación que incrementó las preocupaciones sobre las condiciones operativas y de seguridad en el sistema nacional de refinación.
Estos acontecimientos ocurren en medio de los esfuerzos de Pemex por fortalecer su producción y mejorar sus finanzas ante el incremento en la demanda de combustibles y la dependencia de importaciones energéticas.
