Ciudad de México, México.- El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó su conformidad con que continúe el proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos por presuntos delitos de narcotráfico, y solicitó, junto con su esposa, comparecer nuevamente ante la corte a finales de junio de 2026.

De acuerdo con un documento enviado al juez Alvin Hellerstein, la defensa legal del exmandatario —encabezada por el abogado Barry Pollack— indicó que tanto Maduro como Cilia Flores aceptan avanzar hacia la fase de preparación del juicio.

La solicitud ocurre después de que la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros autorizara que el gobierno venezolano cubra los gastos legales de la defensa, lo que permite continuar con el proceso en condiciones formales.

Defensa pide más tiempo para preparar el caso

En la comunicación, la defensa solicitó excluir un periodo del cómputo bajo la ley de juicios rápidos, comprendido entre abril y la próxima audiencia, con el objetivo de analizar la evidencia presentada por la fiscalía y preparar mociones previas al juicio.

Las autoridades estadounidenses, según el documento, estuvieron de acuerdo con esta medida, ya que de lo contrario el juicio debería celebrarse en un plazo aproximado de 70 días hábiles tras la primera comparecencia judicial realizada en enero de este año.

Ambas partes señalaron su disponibilidad para acudir a una nueva audiencia durante la semana del 29 de junio, aunque será el juez quien determine la fecha definitiva.

Acusaciones y antecedentes del caso

El gobierno de Estados Unidos acusa a Maduro y a su esposa de participar en una red internacional de tráfico de cocaína, presuntamente vinculada con organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa y Los Zetas.

Según las autoridades, ambos habrían colaborado en operaciones destinadas a introducir narcóticos al territorio estadounidense, además de enfrentar cargos relacionados con posesión de armas y, en el caso de Maduro, narcoterrorismo.

Tras su detención el 3 de enero de 2026 en Caracas, Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York, donde comparecieron por primera vez el 5 de enero ante una corte federal en Manhattan.

Maduro se declara inocente

Durante esa audiencia inicial, el exmandatario rechazó los cargos en su contra y se declaró inocente. Asimismo, aseguró ser víctima de una persecución política por parte del gobierno estadounidense.

Maduro también afirmó haber sido detenido en su residencia durante un operativo militar y se autodefinió como “prisionero de guerra”, postura que ha reiterado desde su arresto.

El caso continúa en fase preparatoria, mientras la defensa revisa las pruebas y define su estrategia legal. La siguiente audiencia, prevista para finales de junio, será clave para determinar el rumbo del proceso judicial que podría derivar en un juicio formal en Estados Unidos.