Irapuato, Guanajuato.- El obispo, Enrique Díaz Díaz, expresó su postura ante los recientes hechos violentos en los que dos menores de edad perdieron la vida en Irapuato y Pénjamo e hizo un exhorto a no acostumbrarnos a la violencia, ante lo difícil que son este tipo de acontecimientos.
En su conferencia de prensa dominical, el líder de la Iglesia Católica en Irapuato pidió la lucha de todos para la construcción de la paz.
“La semana ha sido difícil, esta niña de tres años que falleció víctima también de la violencia, este niño de cuatro años en Pénjamo, también en Victoria de Cortazar, una madre degollada frente a sus hijos. Entonces, son situaciones muy violentas que no debemos acostumbrarnos nunca.”

“Qué triste que la violencia se adueñe de nuestros espacios. El día 30 celebrábamos a Nuestra Señora de la Soledad y poníamos como el gran deseo de la paz en medio de nosotros y el compromiso de luchar todos por la construcción de la paz”, dijo.
Estos hechos deben causar dolor y reflexión
Díaz Díaz expuso que lejos de echar culpas, estos hechos deben causar dolor y reflexión de qué es lo que se está haciendo frente a la violencia.

“Ojalá que estos hechos nos duelan, no solamente para hacer escándalo y echar culpas, sino para reflexionar qué estamos haciendo cada uno de nosotros frente a toda esta situación de violencia que se va haciendo cada día más común”.
“Que no nos acostumbramos nunca a la violencia en medio de nosotros, sino que construyamos y exijamos la paz para nuestras comunidades, la seguridad para nuestra sociedad, en especial para los niños y la familia”, añadió.

Las declaraciones del obispo Enrique Díaz Díaz se dan en el contexto de los asesinatos recientes de una niña de tres años en Irapuato y un niño de cuatro años en Pénjamo.
En Irapuato, la menor falleció en la colonia Las Huertas tras un ataque armado, mientras que en Pénjamo el niño murió en un hospital luego de ser herido en una agresión contra un vehículo.
