San Miguel de Allende, Guanajuato.- San Miguel de Allende fue galardonado con el premio internacional “Escoba de Oro”, uno de los reconocimientos más importantes en materia de limpieza urbana, manejo integral de residuos y sostenibilidad ambiental, debido a un modelo municipal que combina operación eficiente, economía circular y participación ciudadana.

El reconocimiento internacional es entregado por la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS), con sede en España, y coloca a San Miguel de Allende como uno de los municipios con mejores prácticas ambientales y de servicios públicos del país, derivado de una estrategia impulsada por el alcalde Mauricio Trejo para modernizar el sistema de limpieza urbana y vincularlo con salud pública, sustentabilidad y preservación de la imagen de la ciudad.

El modelo presentado destaca por mantener cobertura operativa permanente en el municipio mediante brigadas de limpieza activas los siete días de la semana, atención urbana y rural, campañas masivas de reciclaje y una infraestructura de disposición final alineada con estándares ambientales nacionales.

Entre los resultados que respaldaron la obtención del premio destacan la recolección de 10 663 neumáticos fuera de uso, 15 980 kilogramos de cacharros, más de 3 700 kilogramos de residuos electrónicos y 8 900 kilogramos de papel recuperado para reciclaje.

La estrategia municipal también contempla acciones de valorización de residuos orgánicos mediante composta, jornadas intensivas de limpieza en colonias y comunidades, así como programas permanentes de concientización ciudadana sobre reciclaje y separación de residuos.

Desde el inicio de su administración, Mauricio Trejo ha planteado que la competitividad de San Miguel de Allende no depende únicamente del turismo, sino de la capacidad del gobierno para garantizar servicios públicos de calidad, orden urbano y sostenibilidad ambiental, elementos que hoy reciben respaldo internacional mediante este galardón.

La obtención de la “Escoba de Oro” fortalece además la narrativa de San Miguel de Allende como un municipio que no solo mantiene estándares internacionales en turismo, sino también en gestión pública, imagen urbana y calidad de vida.