Ciudad de México, México .- La fiebre del Mundial 2026 ha llegado a lugares poco habituales y Noruega protagonizó una de las escenas más llamativas del torneo fuera de las canchas. El Parlamento noruego interrumpió por unos minutos la formalidad de una sesión para rendir homenaje a su selección nacional con una peculiar coreografía de remo vikingo, el gesto que se ha convertido en símbolo de sus aficionados durante la Copa del Mundo.

La iniciativa surgió tras el triunfo de Noruega

La iniciativa surgió tras el triunfo de Noruega por 4-1 sobre Irak en su debut mundialista, resultado que disparó el entusiasmo en todo el país. Inspirados por las imágenes de miles de seguidores realizando el tradicional movimiento en las tribunas y calles de Estados Unidos, los legisladores decidieron replicar la celebración desde el corazón de la democracia noruega.

Fue el presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, quien invitó a los diputados a participar en la dinámica. Antes de iniciar el gesto colectivo, destacó el desempeño de la selección y señaló que no había mejor manera de enviarles un mensaje de apoyo que “remando” juntos. La propuesta fue recibida con entusiasmo por representantes de todas las fuerzas políticas.

Las imágenes rápidamente dieron la vuelta al mundo. Los legisladores simularon remar al unísono mientras lanzaban cánticos de apoyo, recreando una tradición que ya se había viralizado entre los aficionados noruegos en bares, estaciones de transporte y las inmediaciones de los estadios mundialistas.

El llamado “remo vikingo” se ha convertido en una de las postales más coloridas del Mundial 2026. Vestidos con los tradicionales colores rojos de la selección y acompañados por cascos inspirados en la cultura nórdica, los seguidores escandinavos han llenado de ambiente cada presentación de su equipo en territorio estadounidense.

El entusiasmo que rodea a Noruega también se explica por el gran momento futbolístico que vive la selección dirigida por Ståle Solbakken. Con figuras de talla internacional como Erling Haaland, Martin Ødegaard y Alexander Sørloth, el combinado europeo ha despertado la ilusión de una generación que espera hacer historia en el torneo.

Los noruegos regresaron a una Copa del Mundo después de 28 años de ausencia, tras clasificarse con una campaña perfecta en las eliminatorias europeas. Además de superar a rivales como Italia, Israel, Estonia y Moldavia, llegaron al Mundial con la confianza de poder competir ante cualquier selección.

El respaldo popular ha sido masivo tanto dentro como fuera de Noruega. Mientras miles de aficionados acompañan al equipo en Estados Unidos, quienes permanecen en Europa siguen cada partido con una pasión que ha trascendido el ámbito deportivo y alcanzado incluso las instituciones políticas del país.

Con tres puntos en el bolsillo tras vencer a Irak, Noruega se prepara ahora para enfrentar a Senegal en un duelo clave por la clasificación a la siguiente ronda. Más allá de los resultados, el equipo ya ha conseguido unir a todo un país bajo un mismo símbolo: el remo vikingo que hoy navega desde las gradas hasta el Parlamento.