El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, atribuyó parte del bajo desempeño en comprensión lectora al uso excesivo de celulares, pantallas y plataformas digitales.
El funcionario sostuvo que las nuevas generaciones están cada vez más acostumbradas a consumir contenidos breves, visuales y fragmentados, lo que, desde su perspectiva, dificulta que los estudiantes mantengan la atención frente a textos largos y complejos.
“Se han acostumbrado a interactuar con textos digitales cortos, llenos de imágenes, poco exigentes, que cambian frecuentemente de un tema a otro y que no requieren mucha concentración”, explicó Delgado en un video difundido en sus redes sociales.
Su postura se dio después de la publicación de los resultados de PISA 2025, evaluación internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que mide las competencias de estudiantes de 15 años.
¿Cómo le fue a México en comprensión lectora en PISA 2025?
México obtuvo 408 puntos en lectura en PISA 2025, por debajo del promedio de la OCDE.
De acuerdo con la OCDE, alrededor de la mitad de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel 2 de desempeño en lectura, considerado el mínimo de competencia dentro de la evaluación. En ese nivel, los alumnos pueden identificar la idea principal de un texto de extensión moderada y localizar información siguiendo criterios explícitos.
El panorama se vuelve más complicado en los niveles superiores. La OCDE reportó que prácticamente ningún estudiante mexicano alcanzó los niveles 5 o 6 en lectura, que requieren comprender textos extensos, trabajar con conceptos abstractos y distinguir entre hechos y opiniones a partir de información implícita.
Los resultados también mostraron que el desempeño de México en matemáticas cayó respecto de 2022, mientras que ciencias se mantuvo aproximadamente estable.
¿Las pantallas provocaron la caída en comprensión lectora?
Para Mario Delgado, los resultados de PISA deben servir para discutir el efecto que tiene el consumo excesivo de contenidos digitales sobre la capacidad de concentración de niñas, niños y adolescentes.
El secretario señaló que los estudiantes están expuestos a una dinámica digital caracterizada por textos cortos, imágenes y cambios constantes de tema.
Desde su perspectiva, este tipo de consumo puede dificultar el desarrollo de hábitos necesarios para enfrentarse a lecturas más extensas.
Sin embargo, la atribución de los resultados a las pantallas corresponde a la interpretación planteada por Delgado. Los datos de PISA muestran el desempeño educativo y los cambios en las competencias de los estudiantes, pero no establecen que el uso de celulares sea la única causa del retroceso.
De hecho, el informe de la OCDE identifica un panorama más amplio de factores asociados al desempeño educativo y señala que el descenso en lectura y matemáticas se presentó en numerosos países.
SEP busca regular el uso de celulares en las escuelas
El debate sobre PISA se suma a una discusión que la SEP ya mantiene con autoridades educativas, docentes y familias sobre el uso de dispositivos digitales en los planteles.
Mario Delgado informó que se trabaja en un acuerdo nacional para establecer reglas sobre el acceso y uso de celulares y pantallas en las escuelas. La propuesta busca construirse mediante diálogo entre las autoridades educativas de los estados.
La intención no se limita a determinar si los teléfonos deben prohibirse o permitirse dentro de las escuelas.
El Gobierno federal ha planteado discutir cuáles deberían ser las condiciones para utilizar la tecnología en los espacios educativos y cómo evitar que los dispositivos interfieran con la atención, la convivencia y el aprendizaje.
Sheinbaum plantea regresar al papel y lápiz
La discusión también coincide con el planteamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha defendido recuperar actividades escolares que no dependan de los dispositivos electrónicos.
La mandataria ha hablado de regresar al papel y lápiz y de promover durante los recreos actividades que favorezcan la convivencia entre los estudiantes, en lugar de que cada alumno permanezca concentrado en su teléfono.
La propuesta forma parte de una discusión más amplia sobre cuál debe ser el lugar de la tecnología dentro de las escuelas.
El desafío no consiste necesariamente en eliminar las herramientas digitales del proceso educativo, sino en determinar cuándo su utilización favorece el aprendizaje y cuándo puede convertirse en una distracción.
“Maratones por la lectura”: la respuesta de la SEP
Como parte de la estrategia para fomentar la lectura, Delgado también destacó los llamados “maratones por la lectura”, actividades en las que los estudiantes se reúnen para leer textos y posteriormente reflexionar sobre ellos.
El funcionario presentó estas dinámicas como una alternativa para recuperar el contacto prolongado con los textos y fortalecer la atención.
La estrategia forma parte de las acciones de la SEP impulsadas durante el gobierno de Claudia Sheinbaum para promover la lectura entre niñas, niños y adolescentes.
