Guanajuato, Guanajuato.- En rueda de prensa celebrada en las instalaciones del Grupo Parlamentario del PRI en el Congreso del Estado y encabezada por la diputada Ruth Tiscareño, la dirigencia y legisladores priistas fijaron su postura tras el ataque armado que sufrieron familiares de Diego Armando Estefanía, líder municipal del partido en Cortazar.
La comparecencia arrancó con la lectura de un posicionamiento oficial por parte de la diputada Tiscareño condenando los hechos: “Manifestamos nuestra profunda preocupación por los hechos violentos, la agresión que afectó a familiares del presidente del comité municipal. El PRI Guanajuato se suma al llamado de la sociedad para que los hechos sean esclarecidos a la brevedad y se identifique a los responsables para que se actúe conforme a la ley“, expresó, reiterando la urgencia de fortalecer la estrategia de seguridad en los tres órdenes de gobierno.

El atentado, ocurrido la tarde del martes 9 de junio en la zona residencial Las Huertas, dejó gravemente heridos al hijo menor del dirigente y a su escolta luego de que la camioneta en la que viajaban recibiera múltiples impactos de bala. La esposa de Estefanía y actual síndica municipal, resultó ilesa. Tras los hechos, el dirigente Diego Estefanía realizó una transmisión en vivo a través de sus redes sociales en la que responsabilizó directamente del ataque a su propio hermano, Mauricio Estefanía, actual alcalde de Cortazar. Esta acusación pública derivó horas más tarde en una confrontación física entre simpatizantes de ambos bandos a las afueras del domicilio familiar.
Para abordar los detalles frente a los medios, el diputado Alejandro Arias Ávila confirmó que el menor y el asistente fueron atacados cuando iban a recoger un teléfono celular. El legislador calificó la supervivencia de las víctimas como un evento extraordinario: “Si ustedes ven la camioneta… pues es un milagro que hayan salido vivos por los impactos que tenían en el parabrisas“.
Exigir a las autoridades estatales que investiguen a fondo
La postura institucional se centró en exigir a las autoridades estatales que investiguen a fondo para frenar la escalada de violencia en el municipio. Arias Ávila se rehusó a secundar las acusaciones hechas al calor del momento por Diego Estefanía hacia su hermano, así como a catalogar prematuramente el ataque como obra del crimen organizado sin un peritaje oficial: “Nosotros no vamos a hacer una sola acusación, ni una sola suspicacia, ni una sola suposición porque eso no ayuda” puntualizó, demandando que las autoridades deslinden responsabilidades.
Asimismo, Arias Ávila reveló que la síndica municipal ha sido blanco de la inseguridad previamente. “La síndico ha pedido no una, sino varias veces protección por las circunstancias que se están viviendo”, señaló el diputado, haciendo un llamado enérgico a la Secretaría de Gobierno del Estado para que no ignoren la petición, pues lamentó que las autoridades suelen excusarse asegurando que no había solicitudes formales tras desenlaces fatales.

Sobre el conflicto directo entre la gente del alcalde y los simpatizantes del dirigente del PRI, el legislador aclaró que Diego Estefanía no cuenta con protección personal de la Guardia Nacional, precisando que lo visto en la propiedad familiar fue “un conato de bronca” donde las fuerzas federales únicamente trataron de contener los ánimos. Ante esto, conminó a los hermanos a “que arreglen sus diferencias por la vía familiar, por la vía política y por la vía jurídica, para que no traspase las fronteras que estamos viendo en estos momentos“.
Finalmente, cuestionado sobre cómo estos hechos violentos afectan la imagen del partido y el futuro político del dirigente municipal, Arias Ávila fue tajante al desvincular al PRI del atentado: “No tienen por qué involucrar al partido en esta situación. No es un elemento que surge porque Diego sea priista“. El legislador insistió en no estigmatizar al instituto político, reiterando que primero debe resolverse la investigación de seguridad antes de que el partido tome decisiones sobre el destino electoral de Cortazar.
