Guanajuato, Guanajuato.- Con participación de talento originario de Guanajuato, la película Sal del Sueño alista su segunda etapa de filmación en el estado, consolidándose como una coproducción independiente que apuesta por el cine autoral desde lo local hacia una proyección nacional.
El proyecto, dirigido por Adrián Landeros y Fernando Krapp, se prepara para rodar en el municipio de Mineral de Pozos, donde se afinan los últimos detalles de producción para continuar con la filmación.

La cinta es resultado del esfuerzo conjunto de creadores y colaboradores de Guanajuato, así como de otros estados como Jalisco y Nuevo León, en un esquema de coproducción que involucra a casas como Athanor Films, Elena Cinema, Intermedia Digital Studio y Luxo Studio. Además, el proyecto ha sido impulsado con inversión de empresas privadas, así como con el respaldo de familiares y aliados cercanos.
Previo a esta nueva etapa, el equipo concluyó en marzo un primer bloque de rodaje en Veracruz y Oaxaca, donde se filmaron escenas en locaciones como Roca Partida, Tlacotalpan, las ruinas de San Juan de Ulúa y el municipio de Tlacochahuaya.
La producción general está encabezada por Gabriela Alvarado, mientras que la producción ejecutiva corre a cargo de Ricardo Shiefflield y Adrián Landeros, quienes han destacado el carácter colaborativo del proyecto.
En el elenco principal figuran Leonardo Ortizgris, conocido por su participación en películas como Güeros y Museo, y Karla Coronado, actriz, directora y guionista con trayectoria en cine de autor y producciones innovadoras.

Sal del Sueño propone una historia centrada en Tiago, un pintor que atraviesa una crisis personal y creativa y que, a través de experiencias oníricas y simbólicas, inicia un proceso de transformación interna. La narrativa se construye desde el realismo mágico y retoma elementos de la psicología de Carl Jung para explorar el inconsciente y los procesos emocionales.
En lo visual, la película plantea una evolución estética que acompaña el desarrollo del personaje, integrando contrastes cromáticos, composiciones dinámicas y elementos culturales que refuerzan su carga simbólica.
