Rafael Caro Quintero: aplazan audiencia en Nueva York y no hay acuerdo de culpabilidad

Ciudad de México, México.– La audiencia judicial contra Rafael Caro Quintero, conocido como el “Narco de Narcos”, concluyó este miércoles 14 de octubre tras aproximadamente 15 minutos en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn. Aunque se esperaba que la sesión aportara información sobre un posible acuerdo de culpabilidad, no se anunció ningún pacto entre la defensa del exlíder del narcotráfico mexicano y la fiscalía estadounidense.

Durante la comparecencia, el juez indicó que existen conversaciones entre ambas partes. La siguiente audiencia quedó programada para el 20 de noviembre, mientras el proceso penal continúa en Estados Unidos.

El juicio está previsto para el 8 de marzo de 2027, aunque la fecha podría modificarse si la defensa y la fiscalía alcanzan un acuerdo que evite llegar a esa etapa. Por ahora, no se han dado a conocer públicamente los términos de una posible negociación.

¿De qué delitos acusa Estados Unidos a Rafael Caro Quintero?

Caro Quintero, uno de los antiguos líderes del cártel de Guadalajara, enfrenta acusaciones relacionadas con narcotráfico, delincuencia organizada, secuestro, tortura y asesinato, además de presuntos ataques contra agentes e informantes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).

Entre los hechos incluidos en el caso se encuentran los siguientes:

  • Conspiración contra la DEA: las autoridades estadounidenses lo acusan de participar en acciones dirigidas contra agentes e informantes para conocer qué información tenían sobre las operaciones del grupo criminal en México y Estados Unidos.
  • Ataque contra un informante: se le atribuye una agresión a tiros contra un informante confidencial de la DEA el 10 de octubre de 1984.
  • Asesinato de dos ciudadanos estadounidenses: la acusación incluye las muertes de John Walker y Alberto Radelat, ocurridas el 30 de enero de 1985.
  • Caso Enrique “Kiki” Camarena: Caro Quintero está acusado de participar en el secuestro, la tortura y el asesinato del agente especial de la DEA en 1985.
  • Caso del piloto Alberto Zavala Avelar: las investigaciones también relacionan al narcotraficante con hechos ocurridos entre el 7 y el 9 de febrero de 1985.
  • Estas imputaciones forman parte del proceso penal que enfrenta en Estados Unidos. La responsabilidad de Caro Quintero respecto de los cargos pendientes deberá determinarse conforme al procedimiento judicial.
  • De su detención en Costa Rica a la extradición a Estados Unidos

Rafael Caro Quintero fue detenido en Costa Rica en 1985 y trasladado a México, donde recibió una condena de 40 años de prisión por delitos relacionados con el secuestro y asesinato de Enrique “Kiki” Camarena, entre otros hechos.

En agosto de 2013 recuperó la libertad después de una resolución judicial que posteriormente fue objeto de controversia. En 2022, la Suprema Corte de Justicia de la Nación revocó el criterio que había permitido su liberación, mientras las autoridades mexicanas mantenían su búsqueda.

Tras permanecer prófugo durante casi una década, fue recapturado en julio de 2022 en Sinaloa. Su detención reactivó los esfuerzos para que enfrentara los cargos pendientes en territorio estadounidense.

El 27 de febrero de 2025, el Gobierno de México lo entregó a Estados Unidos junto con otras 28 personas señaladas por presuntos vínculos con el narcotráfico. Posteriormente, Caro Quintero quedó bajo custodia de las autoridades estadounidenses para responder ante la justicia federal.

¿Qué sigue en el proceso judicial contra Caro Quintero?

La próxima audiencia, prevista para el 20 de noviembre, podría ofrecer nuevas señales sobre el avance de las conversaciones entre la defensa y la fiscalía. Sin embargo, hasta el momento no existe un acuerdo de culpabilidad anunciado públicamente.

Si las partes no llegan a un pacto, el juicio programado para marzo de 2027 seguirá siendo la fecha de referencia para la siguiente etapa del proceso, sujeto a posibles cambios determinados por el tribunal.

El caso mantiene la atención por la gravedad de las acusaciones, su relación con el asesinato de Enrique “Kiki” Camarena y la larga trayectoria criminal que las autoridades atribuyen al exlíder del cártel de Guadalajara.