Celaya, Gto.- A manera de homenaje y para reconocer el legado musical que dejó el músico, compositor, cantautor y profesor Alfonso Zúñiga Ramírez, este sábado se develaron las placas de nomenclatura con su nombre en una calle de su natal Rincón de Tamayo.
Aunque en vida fue ampliamente reconocido, el nombramiento de una calle en su comunidad natal representa un homenaje significativo para el legado del músico y compositor, quien falleció el 5 de julio de 2025 a los 94 años de edad, además de brindar una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan su obra.
El presidente municipal, Juan Miguel Ramírez, fue el encargado de develar la placa, acompañado por el exsenador de la República, Carlos Navarrete; el director del Museo de Historia Regional, Rafael Soldara; así como amigos, alumnos y familiares del profesor Zúñiga, a quien se le conocía popularmente como “El Mezquitito” o “El Indio Zúñiga”.
Alfonso Zúñiga y su origen

Durante el acto, Rafael Soldara relató que el Comité de Nomenclatura del Municipio de Celaya, dependiente de la Dirección General de Desarrollo Urbano, aprobó el pasado 19 de noviembre de 2025 que una calle de la colonia Los Arbolitos, en la comunidad de Rincón de Tamayo, lleve el nombre de Alfonso Zúñiga.
“Él fue originario de este lugar y nunca lo negó, sino que lo decía con mucho orgullo: ‘Yo soy de Rincón de Tamayo, del municipio de Celaya, Guanajuato’. Ojalá que este sea el inicio para que otros lugares también lleven su nombre, como una escuela, un salón u otros espacios públicos, porque es muy importante que estas personas que hicieron tanto por nuestra cultura no solo de Celaya, sino de Guanajuato, sigan presentes.Recordemos que fue cantautor, compositor e intérprete, y que formó a muchísimos jóvenes en las aulas y en el ámbito artístico, por lo que debe conservarse su nombre, su legado y su memoria como un ejemplo para nuestra sociedad”, expresó Soldara.
El historiador enfatizó que la recuperación de este tipo de referentes resulta prioritaria en la actualidad para la identidad local y regional.
“Ahora que tanto lo necesitamos, estos modelos de personas que han sido forjadores y pioneros tenemos que recuperarlos. Para nosotros en el municipio de Celaya es sumamente importante resaltar a figuras con tan gran legado como el maestro Alfonso Zúñiga Ramírez”, señaló el historiador.
Pieza clave en artes y docencia

Asimismo, detalló la trayectoria del homenajeado al calificarlo como una pieza fundamental de las artes y la docencia en la región.
“Fue pionero de grupos representativos y cofundador de una secundaria en Cortazar, además de haber sido maestro por décadas en la Casa de la Cultura de Celaya, donde formó a muchísimos jóvenes que ahora son docentes. Dejó cerca de 400 composiciones, entre las que destacan obras dedicadas a diferentes municipios del estado de Guanajuato que actualmente forman parte del repertorio o de los montajes coreográficos de la danza tradicional mexicana”, indicó Soldará.
El trámite oficial para el nombramiento de la calle, fue aprobado por los integrantes del Comité de Nomenclatura, reconociendo la amplia trayectoria de Alfonso Zúñiga, sus méritos por su aportación a la cultura de Celaya y del estado, fomentando la preservación de las tradiciones y de la identidad regional.

“Esta vialidad comprende el tramo que inicia al norte en la avenida Francisco González Bocanegra y termina al sur en la avenida Cenobio Paniagua”, explicó.
Por su parte, Carlos Navarrete también reconoció el trabajo del profesor Zúñiga Ramírez y propuso que, debajo de la placa con el nombre de la calle, se coloque una placa adicional de cerámica que contenga una breve reseña histórica de la vida y obra del músico.
¿Cuál fue la trayectoria de Alfonso Zúñiga?

A lo largo de su vida, Alfonso Zúñiga compuso unas 2 mil canciones, muchas de ellas las creó en momentos de inspiración y otras las compuso por encargo de diferentes personalidades.
El maestro siempre se mostró alegre y orgulloso de las canciones que compuso, de sus letras y su música, entre ellas varias melodías dedicadas a Celaya y una a Tarimoro.
Siempre sonriente y dispuesto a enseñar a niños, jóvenes y adultos, contaba en vida que no estudió la primaria, pero se sentía muy orgulloso de haber sido maestro de música durante 30 años. Desde los seis años comenzó a componer.
Aunque la trayectoria de Zúñiga Ramírez es conocida por cientos de personas y por varias generaciones, en los últimos años fue reconocido en distintos escenarios, tanto por autoridades municipales y estatales, como por la comunidad artística y cultural de Celaya y la región.
De entre muchos reconocimientos, destaca el que le entregó la Corporación de Interpretes en Danzas y Bailes Folklóricos de México (DANBAFOLMEX) en abril del 2021.
En el 2021, con el apoyo de su familia realizó un proyecto que resultó ganador para obtener apoyo del Programa de Acciones Culturales Multilingües y Comunitarias (PACMYC), teniendo como propósito resguardar y difundir la música y los sones del Bajío a través de un disco compacto que hoy es parte del legado del compositor.

El disco “Sones y Música del Bajío” comprende 20 temas de la autoría del maestro y es un aporte cultural y artístico, ya que presenta música regional de varios municipios.
El maestro resguardaba en su casa con mucho cariño y cierta nostalgia, cientos de casetes y discos compactos de canciones que él grabó de forma casera y otros en estudio, y de artistas a los que les compuso alguna melodía.
Durante décadas el intérprete y compositor celayense, originario de Rincón de Tamayo, logró ganarse el cariño de muchos a través de sus producciones musicales; pero también se ganó la admiración, respeto y afecto de cientos de estudiantes, ya que fue maestro de música privado, docente en Cortazar, en la Preparatoria Oficial de Celaya y en la Casa de la Cultura de Celaya, por décadas, entre otras instituciones.
“El Cuatito” como también lo conocían, fue director de diferentes rondallas, en las que tiene lugar, la primera estudiantina del municipio, además de haber sido profesor de música de muchas generaciones de talentos locales.
Alfonso Zúñiga Ramírez, nació el 19 de septiembre de 1930, en la comunidad de Rincón de Tamayo, en seno de una familia de músicos, donde aprendió a tocar varios instrumentos, desde la edad de los seis años.
¿Cómo falleció?
Falleció el sábado 5 de julio del 2025. En vida, el músico, compositor y profesor, Alfonso Zúñiga Ramírez, contó a Periódico Correo que desde los 8 años comenzó a componer, la primera letra fue la letra de la melodía del Pitayero y luego fue la letra y música de la Tuna y a partir de ahí supo que tenía un talento nato para escribir y componer al mismo tiempo.
Compuso boleros románticos, sones, rancheras, trovas. Le cantó y creó canciones al amor, el despecho, la desilusión, la melancolía, la alegría de vivir. Decía que “de todo y para todos escribía”.
Era originario de la comunidad de Rincón de Tamayo y llevaba en la sangre ser músico, su abuelo le enseñó a tocar el violín, su mamá la mandolina, su papá el clarinete y su tía la guitarra, también sabe tocar el acordeón.
El compositor tenía 11 años de edad cuando su mamá murió y su padre tuvo que emigrar de Rincón de Tamayo a la ciudad de Celaya, llevándoselo a él junto con sus tres hermanas y un hermano menor.
En la ciudad tuvo que ingeniárselas para conseguir un trabajo y a su vez tomar clases de canto y de música, sin embargo no terminó la primaria. Contaba que fue muy pobre y se le complicó a su familia que pudiera asistir a la escuela, pero en su lugar se le desarrollo el talento por escribir y componer melodías.
Desde muy joven perteneció a varias agrupaciones artísticas, hizo varias presentaciones con su trío “Melódico”, después cantó y tocó solo, formó una rondalla, participó en concursos y después de trabajar en distintas actividades, pero descubrió que lo que realmente le apasionaba era la música.
Finalmente se le dio la oportunidad de ser maestro de música en el Instituto Celayense, en la Casa de la Cultura, en la Preparatoria Antonio Madrazo y la Secundaria 12 en Cortazar, así como la Preparatoria Oficial en donde estuvo 30 años como profesor de la rondalla de la institución.
Formó la estudiantina Celayense que a la fecha existe y cuyos alumnos lo visitaban constantemente.
Durante toda su vida compuso más de dos mil canciones, pero sólo tiene registradas 200 en la Secretaría de Autores y Compositores.
