Salamanca, Guanajuato.- Con el paso de los años, Salamanca se ha transformado y la ciudad que llegó a distinguirse por su gran industria petroquímica ahora se destaca como un referente en la industria automotriz. Empresas como Negromex, Fertimex, Quidesa, Tekchem y Univex, que durante décadas fueron parte importante de la economía salmantina, prácticamente han desaparecido y con ellas también se ha ido perdiendo gran parte de aquel corredor industrial que caracterizó a la zona oriente del municipio.
Durante décadas, la zona oriente de Salamanca fue uno de los principales referentes de la industria química y petroquímica. La Refinería de “Ing. Antonio M. Amor, fue fundamental para el desarrollo de esta actividad y alrededor de ella se establecieron importantes empresas que generaron empleos y movimiento económico para cientos de familias salmantinas.

Negromex, Fertimex, Quidesa, Tekchem y Univex formaron parte de aquella época en la que Salamanca era reconocida por su actividad industrial. Sin embargo, con el paso de los años, las empresas fueron cerrando sus puertas y aquella imagen de grandes plantas químicas y petroquímicas comenzó a desaparecer.
Uno de los casos más representativos fue Tekchem
Uno de los casos más representativos fue Tekchem, antiguo complejo de Fertimex, que durante años produjo plaguicidas y que posteriormente se convirtió en uno de los principales pasivos ambientales de Salamanca.

Actualmente, además de la Refinería Ingeniero Antonio M. Amor, Salamanca forma parte de una nueva dinámica industrial con la llegada de la industria automotriz, encabezada por Mazda y acompañada por empresas proveedoras y compañías satélite que forman parte de esta cadena de producción. La llegada de este sector marcó un cambio importante en la vocación industrial del municipio, que pasó de tener como principal motor a las cadenas relacionadas con la producción de derivados del petróleo, a incorporarse también a la industria automotriz.
Así, aquella zona que durante décadas estuvo marcada por la industria petroquímica prácticamente ha desaparecido como la conocieron varias generaciones de salmantinos. En algunos puntos todavía permanecen predios e instalaciones que recuerdan aquella época, pero la actividad industrial de la ciudad ha tomado un nuevo rumbo.

Ahora, además de la Refinería, la industria automotriz tiene un papel importante en esta nueva etapa, con Mazda y toda una cadena de empresas proveedoras y compañías satélite que llegaron para integrarse a la fabricación de vehículos y autopartes.
Lo cierto es que Salamanca cambió, y la ciudad que alguna vez fue identificada por sus grandes complejos petroquímicos hoy busca mantener su vocación industrial bajo un nuevo escenario, donde la industria automotriz se ha convertido en parte importante de su presente y de su futuro.
